El conseller de Justicia y Bienestar Social, Jorge Cabré, aseguró ayer que ningún menor quedará desatendido, en referencia al cierre de dos centros de acogida de la Asociación Nuevo Futuro-Valencia. También admitió que existe una deuda de unos 220.000 euros y prometió que se abonará, aunque no concretó los plazos previstos para saldarla.
Cabré realizó estas declaraciones a los periodistas durante una visita junto al presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, a la residencia y centro de día El Catí, situado en la localidad alicantina de Elda. El conseller reconoció que «ha habido problemas de dificultades de pago y no lo hemos ocultado». Según explicó el responsable de Justicia y Bienestar Social, «a estos centros, en concreto, se les ha abonado 100.000 euros y falta por abonar unos 220.000 aproximadamente», una cifra que está «priorizada», según recalcó.
Cabré quiso dejar claro que los abonos se harán «inmediatamente que se pueda» y aseveró que, «como todas las políticas sociales en este Consell, se están priorizando, y por tanto se les abonará esas cantidades que aún se les adeuda».
El sindicato UGT, que denunció la situación, advirtió que el cierre de los dos centros obligará a reubicar a los 12 menores y el resto de establecimientos disponibles «ya están saturados».
En relación a esta crítica, el titular de Bienestar Social destacó que «pase lo que pase con estos pagos, ningún menor va a quedar en ningún caso desatendido, será auxiliado en esos centros o en otros de los que disponemos». «Van a seguir estando atendidos exactamente con la misma calidad que están teniendo en estos momentos», sentenció.
Al ser preguntado sobre la posibilidad de que el Ministerio de Sanidad solicite una cantidad económica al año a personas extranjeras en situación irregular por recibir asistencia sanitaria en España, el conseller afirmó: «Lo único que puedo garantizar en este momento es que ninguna persona que necesite atención urgente, sea de donde sea, va a dejar de ser atendida en esta Comunitat».








