Daniel Gozalbo, secretario general PSPV de Castellón de la Plana, ha criticado duramente el incremento del peaje de la autopista AP-7, «ya que supone un impuesto añadido a los castellonenses que diariamente tienen que viajar al norte de la provincia, al ser ésta la única alternativa de vía rápida con las localidades de Vinaròs, Benicarló o Peñíscola». Pues, según denunciaba Gozalbo la N-340 está colapsada por un denso tráfico de vehículos y, mientras que el Gobierno de Mariano Rajoy está apostando por las infraestructuras en otras partes del territorio nacional, «en Castellón todavía no están solucionadas las circunvalaciones por numerosas ciudades costeras del norte».
Asimismo, el socialista añadía que «a cada castellonense le cuesta 19,20 euros el trayecto de ida y vuelta hasta Vinaròs», una situación que «nos resta competitividad e incrementa notablemente el gasto de los ciudadanos». Y es que, en sólo nueve meses, desde principios de 2012, «un castellonense que viaje diariamente a Vinaròs tendrá que asumir un incremento de un 14 por ciento en el peaje».







