
Las quejas sobre las terrazas de los establecimientos hosteleros comienzan a extenderse por todos los barrios, dejando de ser un problema específico de zonas de ocio como Ruzafa o el Carmen. Así, las asociaciones de vecinos han denunciado la excesiva ocupación de espacios reservados para peatones y la reducción de la accesibilidad para los residentes.
Por ello, la Federación de Asociaciones de Vecinos de Valencia va a realizar un estudio para cuantificar las incidencias de este verano y solicitar las medidas oportunas ante el Ayuntamiento. «Vamos a tener que ir asociación por asociación para ver qué está sucediendo porque es una queja extendida ya por toda la ciudad», afirmó ayer la presidenta de la Federación, María José Broseta. La responsable vecinal instó también a la Policía Local a intensificar las inspecciones para lograr un marco de respeto entre hosteleros y vecinos.
Además, Broseta señaló que van a plantear que los hosteleros pongan a la vista del ciudadano la licencia de terraza, con la autorización correspondiente del número de mesas, sillas y otros objetos ornamentales que puedan ubicar en la vía pública. «La autorización debería ser visible para cualquiera porque no pueden saltarse la normativa con la permisividad de la policía», apuntó Broseta.
Sin paso de peatones
Las quejas que han llegado a la Federación, bien a través de las asociaciones de vecinos bien directamente por los ciudadanos, son muy variadas: desde terrazas que tienen licencia para cuatro mesas y se pueden contar hasta diez hasta terrazas ubicadas en mitad de un paso de peatones, lo que obliga a los viandantes a tener que cruzar la calle atravesando el carril bici. Esto sucede, por ejemplo, en la avenida Blasco Ibáñez.
Los vecinos del entorno de la Lonja también han denunciado el incumplimiento «de manera sistemática por ciertos locales en la plaza del doctor Collado», donde según afirmaron el cierre se prolonga hasta las cuatro de la madrugada. La exhibición de expositores de jamones o paellas en la vía pública o el uso de la calle como almacén de mobiliario son otras de las quejas planteadas por los residentes de la zona de la Lonja.













