La atención a 12 menores de edad con problemas de salud mental y dificultades de retorno a su entorno familiar está en peligro. La asociación Nuevo Futuro, que gestiona los dos centros que acogían a estos niños, ha solicitado su cierre por los impagos del Consell. En todo el año no han recibido ni un euro de la Generalitat.
La cantidad adeudada de 2012 asciende a 220.000 euros. Cada hogar tiene unos gastos de 172.000 euros al año, el 60% de los cuales debe ser abonado por la Conselleria de Bienestar Social a principio de año, y el 40 % restante una vez justificados. El sindicato UGT criticó que el Consell no haya ofrecido ni siquiera una fecha estimada de cuándo podrá pagar, lo que hace imposible realizar previsiones y obliga al cierre de los hogares.
La edad de los menores acogidos oscila entre los siete y los 17 años y las plazas de los centros, situados en Orriols y Campanar, siempre estaban al 100%. Tal y como advirtieron fuentes de UGT, el cierre provocará que se tenga que reubicar a los 12 menores. La pregunta es cómo. El sindicato advierte de que el Gobierno valenciano tendrá dificultades para encontrarles un sitio ya que el número actual de plazas disponibles «es insuficientes y los centros ya están saturados». Además, el cierre de los dos hogares de acogida comportará el despido de diez trabajadores.
La directora general del Menor, Carolina Martínez, indicó a Efe que si bien existen «ciertos atrasos» por parte de la Conselleria, estos no son «considerables o determinantes». Bienestar Social ha recibido una carta de Nuevo Futuro en la que renuncia al concierto con la Conselleria, por lo que los menores alojados en estos centros se reubicarán en otros de la Generalitat cuando se haga efectivo el cierre, aclaró Martínez.














