La plaza Redonda es estos días un hervidero de gente. Desde la apertura tras la reforma el pasado día 26 ha sido un trasiego infinito de personas el que ha pasado por el emblemático lugar. A los turistas que vienen habitualmente se han unido los valencianos que se pasan a ver cómo ha quedado la plaza comercial más emblemática de la ciudad. Pero algunos de los comerciantes que han estrenado su nueva tienda en la plaza han decidido tomarse vacaciones.
No tiene mucha lógica que hayan estado durante años pidiendo la dignificación de la plaza y ahora que la tienen limpia, luminosa, con buenas tiendas, y llena de gente, se cojan vacaciones sin aprovechar el tirón de la apertura. En septiembre los turistas serán menos y los valencianos que habrán tenido tiempo en verano de pasarse a ver la reforma ya no volverán. Oportunidad perdida.
La gerente de la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico, Julia Martínez, también lo entiende así: «Cuando se iba a inaugurar hablamos con ellos y les dijimos que lo mejor era que este año se quedaran todas las tiendas abiertas después de la reforma, pero ha habido algunos que han decidido cerrar y marcharse de vacaciones en el mes de agosto».
Ellos se lo pierden. Los primeros días de la nueva plaza Redonda están siendo bastante buenos para el comercio de la misma plaza y de los alrededores. Ver la calle En Trench llena de gente paseando demuestra que la zona tiene mucho tirón. El mejor termómetro para saber si es una calle comercial son los manteros, y ayer había hasta cinco apostados en la zona más cercana al mercado Central.
«Hay mucha expectación por ver cómo ha quedado la zona. Y al haber expectación hay mucha gente paseando todos los días por ahí. Los comerciantes que mantienen abierta sus tiendas están bastante contentos», dice Martínez que pone un ejemplo muy explícito: «Uno me dijo que el primer sábado desde la apertura (el día 28) vendió más en una jornada que en todos los días anteriores del mes unidos».
El debate está abierto entre los comerciantes. Lo que es claro es que la plaza Redonda se ha convertido ya en un icono turístico y comercial de la ciudad. Los centros comerciales no pueden competir con este lugar. Por ejemplo, por las mañanas, cuando hay cientos de turistas paseando por las callejuelas del centro histórico en busca de esta peculiar plaza.
De esta situación sale otro de los temas de debate entre los comerciantes. La duda es si al final no deberían enfocar sus ventas hacia productos más turísticos para aprovechar el tirón de los miles de visitantes que cada día se pasean por la plaza.
Pedro tiene un local de bocadillos, cafés y bebidas a unos metros de la plaza. En el camino por donde pasa todo el mundo. «Sí que he notado que se ha abierto la plaza. Afortunadamente en las últimas dos semanas las ventas han subido un 15% porque se nota que desde que se ha abierto viene más gente. Pero aún queda mucho por hacer porque son pocos los que consumen y ya hasta los turistas van mirando los precios antes de pedir una consumición».


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