
Unas 300 personas se congregaron ayer en Xirivella para dar el último adiós a Pilar Maldonado Bueno, la vecina de 40 años fallecida el jueves en una explosión en una pirotecnia granadina que también costó la vida a su compañero. El funeral se celebró a las 10.30 horas, en la parroquia de San Francisco de Paula. Al acto asistieron multitud de familiares y amigos, además de empresarios y trabajadores de las pirotecnias valencianas donde trabajó Pilar. Posteriormente recibió sepultura en el cementerio de Xirivella.






