La delegada del Gobierno en la Comunitat Valencia, Paula Sánchez de León, estima que, «en principio», no es necesario un incremento de agentes pese a haberse duplicado en un año las manifestaciones en la calle. Como adelantó ayer LAS PROVINCIAS, entre enero y junio la Comunitat ha registrado casi 2.000 manifestaciones o concentraciones, una media aproximada de diez al día.
En una entrevista concedida a Europa Press con motivo de sus siete meses al frente de la Delegación, Sánchez de León afirma que la Comunitat está «bien dotada» de agentes, puesto que en los últimos años ha habido un incremento. Existen 7.800 efectivos de la Guardia Civil y otros 7.000 de la Policía Nacional y Sánchez de León cree que es «suficiente» para atender la actual situación. «Si fuera necesario más, siempre he tenido una respuesta positiva del Ministerio. Si hayque reforzar, reforzaríamos».
Sánchez de León vincula la reciente sustitución del ex jefe superior de Policía, Antonio Moreno, con su frase del «enemigo» durante las protestas estudiantiles de febrero en Valencia. En su opinión, tuvo una expresión «desafortunada». «No fue lo más apropiado y, de hecho, ahí están las consecuencias», expuso la delegada del Gobierno. Según desvela, Moreno pidió un cambio de puesto de forma «voluntaria» porque «pensó que la mejor opción ante todo lo que se había generado era darse un poco de oxígeno». Con estas palabras resumió este cambio: «Ha sido una cuestión muy politizada que ha empañado su trayectoria, que siempre ha sido impecable».
«Manipulación política»
La delegada del Gobierno en la Comunitat confiesa que los incidentes de febrero fueron una de sus etapas «más complicadas» al frente de la institución. Cree que tras ellas hubo una «manipulación política absoluta» y se convirtió en una «excusa» para pedir su dimisión, petición que se convirtió «en un deporte nacional».
Los movimientos ciudadanos son un «termómetro» de lo que pasa en la sociedad y califica de «democráticamente sano» que se produzcan. Pero en febrero, matiza, «hubo muchas consecuencias y la más grave, cuestionar una institución como la policía y hacer dudar de ella». Considera que los agentes tienen la responsabilidad y la obligación de cumplir con su trabajo «y los que incumplen son los que cortan el tráfico, insultan, amenazan o hacen desacato a la autoridad».
En su opinión, lo relativo a la seguridad ciudadana «es siempre muy manipulable y no hay unos criterios estrictos». Las decisiones que se adoptan ante una situación concreta, recalca, «hay que tomarlas de acuerdo con la proporcionalidad y la peligrosidad».
Para Paula Sánchez, el tremendo incremento de manifestaciones y concentraciones que vive la Comunitat Valenciana actualmente es consecuencia directa de una situación económica y social que calificó de «muy tensa». fruto de unas medidas «muy valientes y muy poco populares» adoptadas por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.








