Un grupo de escolares en una clase de música. / LP
La música amansa a las fieras tanto que -según demuestran diversas investigaciones a lo lo largo y ancho del mundo- ayuda a combatir el fracaso escolar.
Eso -que es en un hecho en los sistemas educativos más avanzados- se va a poner en práctica en las aulas valencianas a partir de septiembre.
En realidad es un proyecto piloto porque lo que se hará es investigar si esta iniciativa -pionera en España- funciona aplicada a la idiosincrasia educativa de la Comunitat, donde los niveles de fracaso escolar en la Comunitat son bastante elevados. Como reconoció la propia consellera de Educación en la presentación ayer de 'Amure' -que es como se llama el programa-, «estamos por encima de la media española».
En la iniciativa -desarrollada en colaboración con dos grupos de investigadores de la Universitat de València- participarán 80 alumnos de los centros públicos Pare Català y Carles Salvador, de Benimaclet.
Estos chicos actualmente reciben atención compensatoria para evitar que fracasen en los estudios.
Según explicó Pau Rausell, investigador responsable del proyecto, «se les dividirá en dos grupos, uno de control y otro experimental. El primero continuará como hasta ahora y el segundo aprenderá lenguaje musical y a tocar un instrumento».
Las clases se harán en los propios centros, dos días por semana y en horario lectivo «para evitar el riesgo de absentismo». Las impartirán -con cuatro alumnos por aula- los profesores de la Escuela de Música del Centro Instructivo Musical (CIM) de Benimaclet, quienes recibirán una formación específica orientada al nuevo modelo pedagógico, tutelado por la Conselleria.
A lo largo del año se efectuarán tres evaluaciones para observar los resultados y «comprobar si el aprendizaje musical repercute en la mejora de sus resultados académicos, a través del desarrollo y la mejora de aspectos cognitivos».
Los primeros resultados se presentarán en septiembre de 2013, fecha en la que Educación se replanteará el proyecto. Si aportara evidencias concluyentes, la red de escuelas de música de la Comunitat, densa y fuertemente territorializada, «podría convertirse en una herramienta eficaz para combatir el fracaso escolar», incidió la consellera.
Catalá calificó la iniciativa de «esperanzadora e ilusionante, ya que el objetivo prioritario y fundamental es paliar el abandono de las aulas en este caso desde una investigación innovadora, que parte de una tradición más arraigada en la Comunitat como es la música».
Además anunció la creación de un Cefire específico de enseñanzas artísticas «con asesores que se encarguen de mejorar la formación del profesorado de conservatorios y escuelas de música. Se trata de una reivindicación del sector desde hace años y ha llegado el momento de hacerlo realidad».
Por otro lado, en noviembre se organizará un congreso sobre las enseñanzas profesionales de música con una amplia participación de conservatorios.
Además, aseguró que Educación trabaja en una nueva orden «donde se va a permitir que los profesores de las escuelas de música puedan beneficiarse de las acciones formativas que se organizan en el Cefire».







