Los nuevos chiringuitos de 150 metros de la playa de Gandia abrirán a partir del lunes, 30 de julio, después del considerable retraso sufrido en los últimos meses. Este se ha producido en primer lugar, por la burocracia y la demora de los permisos de la Demarcación de Costas; y en segundo término, por el aplazamiento de la Mesa de Contratación para su adjudicación.
Un total de nueve empresas se han presentado para explotar los ocho quioscos, con lo cual una mercantil se quedará fuera.
Sin embargo, de momento sólo se han podido adjudicar tres (por unanimidad de los tres partidos políticos) porque cumplían el canon mínimo de 12.000 euros, el plan de dinamización de la playa y habían presentado toda la documentación requerida. Los otros seis concursantes no han cumplimentado bien las ofertas, por lo que no se han licitado. No obstante, desde el gobierno indicaron que no hay ningún problema porque les han solicitado los informes pertinentes para que a partir del lunes comiencen de nuevo las adjudicaciones y poder poner en marcha las nuevas instalaciones.
Los tres adjudicatarios
De momento, este lunes los tres nuevos adjudicatarios podrán abrir sus negocios hasta el 31 de diciembre. El quiosco número 1, ubicado frente al tramo de las calles Alcoi-Cibeles (zona de Ripoll), ha recaído en Tano. Esta empresa ha estado explotando las instalaciones en los últimos años.
De hecho, Tano ha sido quien ha presentado la oferta más suculenta, aportando 12.000 euros de canon mínimo más un total de 8.000 euros.
El número 2, frente a la calle Ràbida (Hotel Riviera), se lo ha quedado la empresa Pérez y Pinazo S.L.. Uno de los socios es Jaime Pérez, gerente de Los Bestias. Y el número 7, frente a la calle Asturias (Aquarium), ha ido a parar a Salvador Martí, dueño de Rigoletto. Este último aportaba una cifra base de 13.000 euros para competir también por el primer chiringuito. No obstante, al quedárselo Tano, optó por el número 7 por 12.000 euros siendo la única oferta presentada.
Los aspirantes a regir los números 1 y 7 son los únicos que entraron dentro del plazo marcado hasta el pasado viernes. Sin embargo, legalmente está permitido que se puedan adjudicar los otros que se han ido presentando fuera del periodo estipulado.
Un quiosco desierto
Cabe destacar que el número 11 es el único que ha quedado desierto al no presentarse nadie que desee explotarlo. Este está situado al final de la playa.
A la hora de la subasta, aparte de la mayor cuantía del canon, se valoran otros aspectos como la disponibilidad de medios materiales y de personal cualificado; un plan de información turística; otro de actividades y de entretenimiento; o un programa de recogida y tratamiento de los residuos que genere el chiringuito, tal y como expresa el pliego de condiciones.
El concejal de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Gandia, Guillermo Barber, manifestó que el hecho de que a partir del lunes los chiringuitos empiecen a funcionar «con total normalidad» supone que el gobierno municipal «ha cumplido con su palabra a pesar de las trabas con las que nos hemos encontrado por el camino».
El regidor popular aseguró que todas las empresas que han concurrido son de Gandia y cuentan con un «reconocido prestigio» en la comarca. Asimismo, incidió en que las bases las ha elaborado la Asociación de Empresarios y Hosteleros Turísticos de la Safor (Asemthsa) y remarcó que el proceso se ha llevado a cabo «con la mayor transparencia».
Los cuatro chiringuitos restantes, correspondientes a las playas temáticas, se instalarán a partir de la temporada de 2013. La concesión para los quioscos es de un total de quince años.







