El alcalde de Mislata, el socialista Carlos Fernández Bielsa, ha ordenado a los agentes de la Policía Local que «dispongan lo necesario para limitar su presencia en las dependencias policiales», a fin de contar con más efectivos en las calles y garantizar la prestación del servicio de vigilancia. Así consta en una instrucción a la que ha tenido acceso LAS PROVINCIAS. Fuentes policiales aseguraron ayer a este periódico que sienten «un acoso laboral» por parte del jefe del equipo de gobierno municipal, ya que quiere controlar a cada agente «excesivamente» hasta el punto de «fiscalizar» sus actuaciones. De hecho, según relataron, Bielsa se presentó por sorpresa el pasado miércoles en las dependencias policiales y «nos recriminó que estuviéramos merendando allí dentro y no en la calle, por lo que nos lo ha prohibido».
El municipio de Mislata ronda los 50.000 habitantes y tiene una extensión de unos dos kilómetros cuadrados, por eso el colectivo policial considera que «siempre» hay suficientes agentes patrullando las calles. «Nos negamos a merendar en un bar de la calle si en las oficinas tenemos un comedor», afirman.
Por otro lado, los funcionarios también protestan porque el alcalde les «asigna funciones» que no les corresponden, como por ejemplo la apertura o cierre de un edificio público para un fin lúdico. En este caso se refieren a la Casa de la Vila, donde ahora hay instalado un cine de verano. No obstante en la orden de servicio presentada por el consistorio se asegura que este tipo de tareas «corresponde desarrollar a la Policía Local» en cumplimiento con la Ley Orgánica 2/1986 de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
El Ayuntamiento también ha solicitado a la Jefatura del Cuerpo Policial que cierre diariamente el Parque de La Canaleta a la una de la madrugada e inspeccione el recinto. El grupo municipal Compromís reivindicó ayer el uso nocturno de este parque en un comunicado.







