El Ayuntamiento de Valencia va a dar un pellizco más a los bolsillos de sus ciudadanos. En el próximo recibo del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) los vecinos que lo tienen domiciliado, la gran mayoría, verá como se les baja la bonificación.
Hasta 2012 el ayuntamiento tenía la gracia de rebajar un 5% el costo del recibo por tenerlo domiciliado en el banco. Pero el año que viene será sólo del 2% por lo que el consistorio se llevará un importante dinero al haber subido el impuesto que les genera más ingresos.
Este fue uno de los temas de los que se informó en la Comisión de Hacienda. El concejal socialista Pedro M. Sánchez informó de que el equipo de Gobierno local rechazó la moción en la que se instaba al Consistorio a emprender acciones judiciales contra la Generalitat Valenciana en caso de que no reconociera la deuda de 53 millones de euros que tiene con Valencia. «La alcaldesa protege más los intereses de su partido que los de sus ciudadanos. El año pasado el Ayuntamiento tuvo una deuda de 53 millones, los mismos que le debe la Generalitat», dijo.
Tanto el PSPV como EU pintaron un futuro incierto en el plano económico para el Ayuntamiento. Sin embargo, el concejal de Hacienda, Silvestre Senent, explicó después que el consistorio «está al día en todos sus pagos, la tesorería municipal no tiene facturas pendientes, estamos cumpliendo con las obligaciones y, sobre todo, muy al contrario de lo que dice la oposición, priorizamos el pago a pequeños y medianos proveedores».













