Las cosas entre Francisco Rivera y su exmujer, Eugenia Martínez de Irujo, se han puesto feas. Después de que el torero solicitara la custodia de su hija Cayetana, ahora es Eugenia quien pone trabas a la nulidad matrimonial. El pasado día 17, la hija de la duquesa de Alba faltó a una cita ante el Tribunal Eclesiástico de Madrid, uno de los últimos requisitos para romper su matrimonio, y ha justificado su ausencia por un compromiso laboral con la firma Tous. El proceso se inició en 2002 y se retrasará hasta finales de verano.






