El consejo de Bancaja aprobó ayer entregar 20 millones de euros a Caja Castellón para que ponga en marcha su fundación. La decisión, que contó con dos votos en contra, pone fin a más de dos décadas de integración de Caja Castellón en Bancaja y, con ella, a la aportación financiera que anualmente la caja valenciana realizaba para la obra social desarrollada por la entidad castellonense, según los consejeros consultados.
Los fondos lo percibirá la fundación en virtud de la escritura de fusión entre las cajas de ahorros de Castellón y de Valencia firmada en 1991. El dinero salió, según las mismas fuentes, de los aproximadamente cien millones de euros que tiene la tesorería de Bancaja.
La Comisión Permanente de la Fundación Caja Castellón Bancaja aprobó el lunes pasado que la fundación continúe con «personalidad jurídica propia» y continúe con su labor social, y ratificó el ERE que afectará a 38 de sus 42 trabajadores.
En la reunión, el secretario del consejo, Ángel Villanueva, informó al resto de representantes de la entidad de su condición de imputado en la causa abierta contra Bankia, su matriz BFA, y 33 exconsejeros en la Audiencia Nacional. Según las citadas fuentes, el consejero mostró su tranquilidad ante la imputación y aseguró que no había hecho «nada malo». Durante el consejo no se produjo, según las fuentes consultadas, ninguna petición de dimisión de sus cargos de los consejeros sobre los que pesan cargos de presunta falsificación de cuentas, administración desleal, maquinación para alterar el precio de las cosas y apropiación indebida.

