Dos albañiles de 34 y 38 años resultaron ayer heridos tras derrumbarse la estructura interna de una casa en obras de rehabilitación ubicada en la Vall d'Uixó, tal y como informaron fuentes procedentes del Consorcio Provincial de Bomberos y del Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU).
Dichas fuentes manifiestan que nada más tener conocimiento de los hechos, el Consorcio de Bomberos movilizó hasta el lugar, concretamente el número 36 de la calle Juan de Austria, al parque de bomberos de Plana Baixa en Nules, con una dotación de cinco vehículos y diez efectivos. A la llegada a la vivienda, los bomberos comprobaron que la estructura interior de dos plantas había colapsado y se encontraba atrapada una persona debajo de los cascotes.
Concretamente, se trataba de uno de los trabajadores, quien tras ser rescatado fue trasladado por el Samu al hospital de La Plana de Vila-real, al igual que el otro albañil herido tras el derrumbe, que fue transportado al centro por un Soporte Vital Básico (SVB).
Según informaron desde el CICU, ambos heridos están policontusionados y su estado es grave funcional. A consecuencia del derrumbe resultó herido un tercer trabajador, aunque únicamente sufría rasguños leves a consecuencia de la caída de cascotes, por lo que no hubo necesidad de hospitalizarle.
Los albañiles estaban trabajando en la rehabilitación del inmuebles, ya que estaba afectado de aluminosis, tal y como manifestaron fuentes vecinales.
La parte de la vivienda que se desplomó fue la central y se da la circunstancia de que en su interior no estaba ninguno de sus moradores habituales, puesto que se han trasladado mientras duran los trabajos de rehabilitación del edificio, afirman los vecinos.
Inmediatamente después de los hechos hasta el lugar se trasladó el arquitecto del Ayuntamiento de la Vall d'Uixó, quien está analizando las causas del derrumbe.
La aluminosis es una afección del hormigón que se manifiesta especialmente en las viguetas de los forjados de los edificios. Con ella, el hormigón utilizado pierde sus propiedades haciéndose menos resistente y más poroso, por lo que el edificio pierde firmeza y finalmente puede derrumbarse, tal y como, probablemente, ocurrió ayer en la Vall d'Uixó.






