La Dirección General de Tráfico está ultimando una serie de cambios en el Reglamento de Circulación. Entre ellos se encuentra la posibilidad de que los ciclistas tengan que usar el casco en los trayectos urbanos, una medida que no ha gustado nada a los colectivos relacionados con la bicicleta en la ciudad de Valencia y que hasta la fecha no es operativa.
La obligatoriedad del casco se produce sobre los trayectos interurbanos y nunca en la ciudad. Pero si sale adelante esta nueva norma todos los usuarios de la bici tendrán que llevar el protector puesto en la red urbana. Fernando Mafé, portavoz de 'València en Bici-Acció Ecologista Agró' lo tiene muy claro: «Si se aprueba, se habrá dado un giro tremendo y negativo a los avances que se habían logrado antes para equiparar a los ciclistas españoles con los de Europa. En definitiva, pensar que un casco de grandes almacenes de cinco euros nos garantiza la seguridad es la cosa más irresponsable que puede hacer un gobierno y nos colocaría como el único país de Europa que obliga al uso del casco». Mafé considera que la obligación ahuyentaría a los usuarios que ahora tiene la bici.
Los expertos no creen que el uso del casco en la ciudad sea una opción que aporte seguridad. «La velocidad media de una bicicleta en tramos urbanos se sitúa en 10-15 kilómetros por hora, una velocidad a la que un accidente no resulta de gravedad a no ser que se vea implicado un vehículo motorizado, en cuyo caso el casco ciclista no ofrece una protección eficaz», sostiene uno de los mayores expertos de España en esta materia, José Antonio García Cebrián, responsable del Plan Director de la Bicicleta en Sevilla.














