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A lo largo de nuestra vida, en muchas ocasiones, intentamos conocer el sentido que tienen lo que nos va o les va sucediendo, a nosotros y a los demás. En definitiva buscamos una respuesta global a la pregunta sobre el sentido de la vida y, ¿cómo no?, nos preguntamos sobre el sentido de la enfermedad. Es una gran pregunta para la que la ciencia tiene pocas respuestas.
En todas las culturas, religiones y corrientes filosóficas se ha tratado y se trata (es una cuestión siempre inconclusa) sobre sentido de la enfermedad y de la muerte.
Los sentidos que se ha dado a ambas son de lo más variado, postulándose la enfermedad como una purificación, un castigo, un aprendizaje, una redención, un destino.
Vamos que se ha reflexionado sobre ello, desde que el Mundo es Mundo llegándose a conclusiones tan intolerablemente tontas, simples y posmodernas, que si no fuera porque andan y respiran se podría pensar que algunos 'pensadores' dan encefalograma plano.
Yo, sinceramente, nunca me he preocupado mucho por el sentido de un resfriado, un ictus u otros problemas de salud, más que de una forma médica.
Si que es verdad que ante algunos casos me he preguntado cosas, por ejemplo, ¿como es posible que Dios, infinitamente bueno permita la existencia de enfermedades tan terribles, etc., y de muertes prematuras?
Vivimos en una época en la que la medicina a pasado de ser antropocéntrica a nosocéntrica, es decir de ser el hombre el centro fundamental de su acción (en su conjunto), a serlo la enfermedad. Así de mal andamos.
Por otro lado la medicina evolucionista no puede ofrecer explicaciones sobre estos temas; no por evolucionista, sino por medicina, que como ciencia puede decirnos qué somos biológicamente, cómo somos, y porqué somos vulnerables a ciertas enfermedades.
Que nuestro organismo posee capacidades de defensa, y que esas mismas capacidades que en condiciones naturales nos proporcionan protección, en otras pueden llevarnos a enfermar.
Así, el dolor es una útil defensa; las enfermedades autoinmunes son el precio que pagamos por nuestra capacidad para defendernos de los parásitos; podemos padecer cáncer debido a la capacidad de regenerar nuestros tejidos.
La enfermedad y la muerte son el precio de la vida. Todo tiene un precio amigos.
Hasta pronto.
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