Sin duda algo va a cambiar en la UD Alzira, si para bien o para mal, todavía es pronto para predecirlo, que vaya por delante que esperamos que sea para bien, perolo cierto es que algo ya ha empezado a cambiar.
Si tenemos en cuenta que con las presidencias de Sebastián Fontana, Pepe Bartolomé, e incluso Pepe Bosch, pero éste ya con algunos matizes, todo era más o menos previsible y esperado por todos, los directivos de la 'terra de Bernat', los entrenadores de la Ribera o de las comarcas vecinas, Pepe Cerveró, Toni Aparicio, Ricardo Magraner, Rafa Navarro, Natalio.
El nuevo técnico de la UD Alzira, Gabino Gutiérrez es de Sevilla, ojalá sea un acierto.
Con la llegada de Javier Giménez a la presidencia del club todo parece ser que va a a cambiar, bienvenido si es para bien. Presentar una directiva con dos vicepresidentes que nada tienen que ver en el fútbol, ni han visto jugar nunca a la UD Alzira, como el señor Villanueva declaró en su presentación como vicepresidente, es algo que tras los acontecimientos de los últimos cinco años en los que pasaron por la UD Alzira un puñado muy vario pinto de salvadores, hace que, pese a los deseos y el arrojo de Javier Giménez de coger una nave más defenestrada que la Perla del Caribe de Jack Sparrow, haga que más de uno sienta la mosca tras la oreja.
Pero como dijo el nuevo dirigente del club blaugrana alcireño. «Dejadme trabajar, dadme tiempo, y al final estarán los resultados, si son buenos y tengo la confianza para seguir al frente de la UD Alzira, seguiré, si no es así, aceptaré las críticas y me iré».
No sería justo que antes de coger las riendas del club, literalmente, ya se pusiera en tela de juicio su trabajo. El tiempo lo va a tener, el apoyo y la colaboración para reflotar la nave y que la UD Alzira vuelva a ser ese club admirado, prestigioso y espejo de todo futbolista que se precie de subir un peldaño en su carrera militando en el conjunto de la capital de la Ribera Alta, también.
Así pues, manos a la obra y a desarrollar el programa que se explicó ante más de un centenar de aficionados y que en muchos de ellos renació la ilusión de ser seguidor de la UD Alzira.








