
Interior del taller clandestino desmantelado por la Policía Nacional. / DGP
Dormían hacinados junto a las máquinas de coser y trabajaban por el día y la noche en condiciones infrahumanas. La Policía Nacional ha desmantelado en Manises un taller clandestino de confección textil donde dos empresarios chinos explotaban a compatriotas. Las víctimas se dedicaban principalmente a la producción de uniformes escolares para el próximo curso.
La operación policial se ha saldado con la detención de los dos hombres de nacionalidad china, de 35 y 46 años de edad, por un delito contra los derechos de los trabajadores. Las dos personas arrestadas están acusadas de explotar laboralmente a ocho compatriotas.
Los policías les intervinieron diversa documentación y algunas de las prendas que tenían previsto vender en los próximos días. Los empleados dormían junto a las máquinas de coser y tenían una pequeña cocina en la nave, por lo que salían a la calle en contadas ocasiones.
Las investigaciones se iniciaron el pasado mes de febrero al tener conocimiento la Policía Nacional de la existencia de un taller clandestino dedicado a la confección de prendas textiles en una nave de la calle Escalante.
Los agentes establecieron diversos dispositivos de vigilancia en las inmediaciones del taller -una zona industrial situada junto al aeropuerto- y observaron un trasiego de personas de nacionalidad china que entraban y salían de la nave.
También escucharon ruidos de maquinaria industrial, incluso en horas nocturnas, procedentes del local. Tras realizar las oportunas averiguaciones, los investigadores de la Policía Nacional reunieron pruebas e indicios de la actividad clandestina que tenía lugar presuntamente en el taller.
Registro del taller
Los agentes de la Unidad contra las Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (UCRIF) de Valencia, junto con funcionarios de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, registraron el taller y detuvieron a los dos sospechosos. Los policías comprobaron que los individuos no tenían la documentación en regla de la fábrica textil ni de los empleados.
Los funcionarios identificaron a ocho trabajadores que estaban en ese momento dentro del taller. Además, cuatro de las personas explotadas se encuentran en situación irregular en España. Los empleados realizaban trabajos textiles en condiciones infrahumanas e insalubres «sin respetar la normativa que establece la Ley de Prevención de Riesgos Laborales», según informaron ayer fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Valencia. Los dos comerciantes chinos detenidos tienen antecedentes policiales por sendas infracciones a la Ley de Extranjería.
En los últimos años, la Policía Nacional ha desmantelado varios talleres textiles en la provincia de Valencia donde explotaban a trabajadores chinos. Dos de estas fábricas clandestinas se encontraban en chalés de la Canyada.






