45 kilos de arroz, 105 de carne y 30 de judías fueron la materia prima para elaborar las 500 raciones de paella que se repartieron ayer en las inmediaciones del Mercado Central. La cola llegaba hasta la administración de lotería de María Cristina, pero se dispersó con un rápido reparto de platos de 20 minutos. Nada sobró.
«Venimos cinco amigas para sólo tener que preparar la ensalada en casa», respondía la primera señora en conseguir su ración, «sabe fantástico» coincidían los miembros de una familia belga. El pelo rubio de los turistas abundaba en una fila en la que tampoco faltaban los rostros orientales. El arroz fue cortesía de Dacsa, y los cocineros provenían del restaurante La Torreta de Torrent.
Con la degustación de paella la organización de la Feria de Julio aprovechó para difundir los numerosos actos que se celebrarán en Valencia durante todo el mes. Ayer noche tuvieron lugar los espectáculos de acrobacias y fuego en las esculturas de arena de la playa y de luz y pirotecnia en la Plaza del Ayuntamiento. También se produjo la apertura de diferentes museos de la ciudad hasta las 2.00 horas de la madrugada.
Para hoy está programada la muestra de artesanos y mercaderes en la Plaza Músico López Chavarri del Carmen a las 18.30 horas y el concierto de Rubén Blades en Viveros a las 22.00.















