Espectadores situados en primera fila del escenario Maravillas, la gran mayoría de ellos de nacionalidad inglesa./ Efe
Ya lo decía este viernes Jorge Martí, cantante de La Habitación Roja, durante la actuación de la banda valenciana en el escenario Trident Senses del FIB. «De fora vindran que de casa ens trauran». Benicàssim es estos días (y especialmente ayer) territorio 'guiri'. Los británicos acapararon el protagonismo tanto sobre las tablas como a pie de escenario. The Stone Roses, Noel Gallagher, Buzzcocks y Robyn Hitchcock llevaron la voz cantante en una jornada, la penúltima del festival, en la que el público extranjero supuso prácticamente el 65 por ciento del total.
El FIB habla inglés, guste o no a los de la 'terreta', que cada vez que oyen a una conversación en castellano en el recinto de conciertos montan una auténtica fiesta. Y eso que el cansancio ya empieza a hacer mella en los festivaleros, sobre todo en los que estos días tienen un camping por casa. Para ellos, cualquier sombra es buena para echar una 'cabezadita' previa al frenético ritmo musical.
El legendario Robyn Hitchcock, acompañado por The Venus 3, fue una de las estrellas que más brilló este sábado en Benicàssim. El londinense ofreció un recital sobrio y bien calculado en el que repasó algunos de sus grandes éxitos. El antiguo líder de The Soft Boys y The Egyptians demostró una vez más que la edad no importa cuando sobra el talento. Siempre ha sido un 'outsider' en esto de la música, pero si hubiera justicia tendría que ser un auténtico superventas.
Y tras Hitchcock y sus compañeros de banda, formada por algunos ex componentes de REM -en esta ocasión sin Peter Buck debido a problemas familiares-, llegaron unos Buzzcocks arrolladores. Los años también pasan para los de Manchester, nada que no cure una buena dosis de 'hits' infalibles entre los que no podía faltar el mítico 'Ever Fallen In Love'.
Una explosión de energía que dio paso a las otras dos grandes citas de la velada, las de Noel Gallagher y The Stone Roses, que al cierre de esta edición aún se hacían esperar en Benicàssim. Lo mismo que el rapero Dizzee Rascal y el catalán The New Raemon.
Calor tras Dylan
En cuanto a la madrugada del viernes, hay que destacar la actuación de The Maccabees, que consiguieron levantar al público tras el frío pero intenso paso de Bob Dylan por el escenario Maravillas; y de unos Bombay Bicycle Club más maduros y potentes que en su anterior paso por el festival benicense, hace justo un año.
En el apartado nacional, Joe Crepúsculo y Jero Romero recibieron el abrazo del público patrio, al que no dudaron en recompensar con diversos guiños no aptos para 'guiris'. Y es que aunque sólo sea durante un momento, en conciertos aislados, se agradece escuchar música en lengua propia.
Hoy, para cerrar el FIB 2012, baile, baile y más baile a cargo de los emblemáticos New Order -que igual se atreven con alguna versión de Joy Division-, el comentadísimo David Ghetta o los éxitos rompepistas de La Casa Azul. Más vale que los 'fibers' reserven energías para lo que se les viene encima. Un final apoteósico para un festival que este año celebra su mayoría de edad por todo lo alto.



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