Poco ha tardado Guillermo de Inglaterra en gastar parte de la herencia que su madre le dejó y a la que solo ha podido acceder al cumplir los 30, el mes pasado. Después de todo, ¿quién no tiene algún agujero que tapar? En este caso se trata de un 'socavón' y no por causa de sus caprichos. A él le toca apoquinar por los de sus suegros. La prensa inglesa dice que el heredero al trono ha ayudado a Carole y Michael Middleton a pagar parte de su nueva mansión en Berkshire, a poco más de una hora de Londres. Los vecinos comentan que les ha salido por cerca de seis millones de euros. Vamos, la mitad de lo que ha heredado él de Lady Di.
«Guillermo los ve como su propia familia y quiere ayudarles de la manera que pueda», cuentan en la revista 'US Weekly'. Lo que no llegan a entender los periodistas es que los Middleton necesiten de la ayuda de su yerno. Empezando desde abajo, han amasado una fortuna cercana a los cuarenta millones de euros, una cifra que aumentará en los próximos años puesto que tras la unión con la Familia Real las oportunidades de negocio se han multiplicado para ellos. La casa en cuestión es una villa de estilo georgiano que cuenta con siete habitaciones, donde poder acomodar a sus tres hijos y sus futuros nietos -unos historiadores han predicho que Kate y Guillermo les harán abuelos en agosto de 2013-, y unas siete hectáreas de terreno. Y lo más importante, su nuevo hogar les ofrece más seguridad y más privacidad que la anterior vivienda familiar de Reading, a pocos kilómetros de la nueva. Esa la podrían vender por unos dos millones.







