Los sindicatos docentes criticaron ayer la nueva medida de la Conselleria de Educación, que reducirá en un tercio el número de liberados sindicales de la enseñanza pública, tal y como informó LAS PROVINCIAS. El más duro fue el STEPV, que es el mayoritario. Según señaló un portavoz, supone «una venganza contra los sindicatos por su labor en defensa de los profesionales de la educación». Además, también dijo que si se debiera a una cuestión económica afectaría a otros sectores, como a la educación concertada. La organización estudia adoptar medidas legales ante el reajuste, que implica la vuelta a las aulas de 39 liberados.
Desde la Federación de Enseñanza de CC. OO. PV señalaron que «da la sensación» de que la conselleria tiene «ojeriza con el sector educativo» ante las movilizaciones protagonizadas por unos recortes que se han gestionado «de la peor manera posible». La organización insistió en que se perjudicará su labor orientadora, como la que se presta a los docentes afectados por supresiones o los que llenan las sedes sindicales para informarse sobre las adjudicaciones de estos días.
Por su parte, fuentes del CSIF apuntaron que el recorte derivará «en una peor atención del profesorado» y generará «más indefensión al trabajador y peores servicios», pues son los permanentes sindicales los que realizan esta labor.
También desde ANPE se sumaron a las críticas: «Si el objetivo es el ahorro económico, no compartimos la decisión. Si fuera así debería aplicarse en otros sectores de la Administración, que tendría que dar ejemplo, o de la educación».
Para la Federación de Enseñanza de UGT PV «parece una estrategia deliberada y de desprestigio de la actividad sindical» que supondrá que la defensa del trabajador «sea cada vez más precaria».
Con el reajuste, el próximo curso se mantendrán 82 liberados en la red pública, mientras que en la actualidad son 121. Además, las organizaciones más afectadas serán las mayoritarias.







