Un juzgado de Alicante sentó esta semana en el banquillo de los acusados al portero y el encargado de un pub de la ciudad por discriminar supuestamente a un inmigrante mauritano y denegarle el acceso al establecimiento.
La Fiscalía mantuvo formalmente su petición de un año de inhabilitación para el ejercicio de su profesión a los procesados, aunque en su informe final descartó que hubieran incurrido en un delito de racismo, según fuentes próximas al caso.
El representante del Ministerio Público da credibilidad a la versión de los sospechosos, quienes atribuyen lo ocurrido a un simple malentendido. Al parecer, la Policía les había alertado de que personas de origen subsahariano estaban cometiendo hurtos en los locales de ocio de la Rambla de Méndez Núñez y el portero creyó que el inmigrante podía ser uno de ellos.
El perjudicado no testificó en la vista oral, celebrada el pasado día 3, porque se encuentra de viaje en su país. Su abogado, que ejerce la acusación particular, solicitó la suspensión del juicio, pero la Fiscalía y la defensa se opusieron a ello.
Los hechos se remontan a la noche del 21 de febrero de 2010, cuando el perjudicado, un empresario llamado Idrissa Abdoulaye, se dirigió a tomar unas copas al pub junto a varios amigos.
Según su testimonio, que él mismo ofreció a este periódico, al llegar a la entrada el portero le puso la mano en el pecho y le instó a que se colocara a un lado. «Le pregunté qué pasaba, si era problema de documentación o me habían confundido con alguien y me contestó: 'Tenemos una orden de la Policía para que no dejemos pasar a la gente de color'».
El inmigrante y sus amigos reclamaron la presencia de varios policías locales que se encontraban por la zona. Más tarde, salió el encargado del establecimiento, quien pidió disculpas a Abdoulaye y le invitó a pasar, si bien tanto él como sus acompañantes rehusaron la invitación.
Mientras los acusados rechazaron durante el juicio que tuvieran intención de discriminar al cliente por ser negro, uno de los agentes que intervino en el incidente testificó que en ese pub entran y trabajan personas de diferentes nacionalidades y que nunca había dado problemas, según las fuentes consultadas.







