'El Califa', un presunto narcotraficante, viejo conocido de las fuerzas de seguridad, ha logrado eludir el cerco policial montado en el marco de la 'Operación Hércules', que el pasado mes de abril permitió interceptar una furgoneta cargada con 2.800 kilos de hachís en la A-7, a la altura de San Vicente del Raspeig, como informó entonces este diario.
La investigación se ha saldado con 15 detenidos, aunque todos ellos se encuentran en libertad provisional por esta causa, que tramita el juez de Dénia Javier Reyes.
La Policía Nacional difundió ayer los detalles de esta operación conjunta entre el Grupo de Respuesta Especial contra el Crimen Organizado (Greco) y la Agencia Estatal Tributaria, una vez que el magistrado levantara el secreto sumarial.
Según los investigadores, 'El Califa', que sigue en busca y captura, dirigía la estructura criminal y contaba con contactos con diversos proveedores de hachís en Marruecos. A sus órdenes tenía desde un lugarteniente hasta un «subgrupo de seguridad» que le protegía en todo momento. El juez Reyes ha bloqueado a la banda veinte cuentas bancarias y embargado seis inmuebles.






