El alcalde de Llíber , José Juan Reus, aseguró ayer que la plantación de cannabis desmantelada «habría hecho mucho daño» en salud pública «si hubiera seguido funcionando y creciendo». En declaraciones a la agencia Efe, el regidor expresó su perplejidad ante el hecho de que un municipio tan pequeño albergara el mayor cultivo ilegal de marihuana de toda Europa.
El primer edil agradeció el trabajo de la Guardia Civil y subrayó la importancia de que la operación se saldara «antes de que miles de plantas crecieran y el material llegase al mercado».
El desmantelamiento de esta plantación, en el que participaron agentes del cuartel de Jalón y el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Comandancia de Alicante, movilizó también a personal contratado por el Centro de Inteligencia contra el Crimen Organizado (CICO) del Ministerio del Interior para arrancar, recontar y transportar las casi 10.000 plantas intervenidas.






