La Guardia Civil ha vuelto a desmantelar un macrocultivo de marihuana en la provincia que ha vuelto a merecer la consideración de «mayor plantación ilegal» de esta sustancia en toda Europa. Comprendía casi 10.000 plantas distribuidas en 16 invernaderos instalados en una finca ubicada en Llíber, en la comarca de La Marina Alta, según informó ayer en un comunicado de prensa la Comandancia de Alicante.
La operación policial ha sido dirigida por el fiscal antidroga de la Audiencia de Alicante, Javier Moltó, y un juez de Dénia y se saldó el pasado jueves con la detención de dos sospechosos, el británico de 45 años B.A.H.J. y el español de 18 V.J.M.Z. El primero ha ingresado ya en prisión provisional, mientras que el segundo se encuentra en libertad con cargos.
El Ayuntamiento había denegado la licencia para la instalación de estos invernaderos que el ahora preso había solicitado con la excusa de cultivar hortalizas.
La Guardia Civil descubrió que esa infraestructura había sido levantada pese a la negativa municipal en la finca, que incluía una gran extensión de terreno y un chalé de lujo. Luego, los agentes averiguaron que los invernaderos albergaban en realidad plantas de cannabis sativa, casi unas 10.000, en tres bancales sobre una superficie de 574 metros cuadrados.
El macrocultivo contaba con sofisticados sistemas de riego por goteo y aparatos para absorber el fuerte olor que desprendía la marihuana. Los investigadores también se incautaron de 43 kilos de la mencionada droga ya envasada al vacío y preparada en paquetes de medio kilo para ser distribuida.
Igualmente, intervinieron una furgoneta provista de dobles fondos donde se sospecha que iba a ser trasladado el cannabis hasta el norte de Europa, probablemente a Holanda y Bélgica, según la Comandancia alicantina. La operación continúa abierta y podría deparar en breve nuevas detenciones.
En octubre de 2010, la Guardia Civil ya calificó como la mayor planta de producción de marihuana de Europa las tres naves industriales de Gorga y Benilloba y el domicilio de l'Alfàs del Pi donde se incautó de 10.200 plantas. Los cinco acusados de la 'Operación Errante' se enfrentan a penas de entre cuatro y siete años de prisión.







