José Agustín Nieva Gómez nació en Madrid y vivía en Sevilla, pero su recuerdo permanecerá siempre en Valencia. El piloto que perdió la vida al estrellarse su helicóptero en el pantano de Forata durante la extinción de los incendios era militar en la reserva. Servía en evacuaciones sanitarias, rescates, lucha contra el fuego... Asumía prácticamente cualquier misión que requiriera ayuda desde el aire, su inquebrantable vocación.
Nieva fue componente de la XXXI promoción de la Academia General Militar (AGM). Sus principales destinos fueron el regimiento de infantería Soria 9 y varias unidades militares aéreas, entre ellas el Batallón de Helícoptero de Maniobras, del que fue Teniente Coronel Jefe. El resultado, una enorme experiencia profesional: casi 4.000 horas de vuelo al servicio de la sociedad española.
La única víctima mortal de los devastadores incendios residía en Sevilla desde hace más de 30 años y allí será enterrado. Estaba casado y era padre de tres hijos, dos de ellos policías nacionales. También tenía un nieto. Algunos de sus familiares se trasladaron ayer al pantano con un helicóptero para asistir a las complicadas labores de rescate del cuerpo, como explicó el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz.
La fatalidad ha querido que Nieva perdiera la vida en su nuevo destino, al que se incorporó el 1 de julio: la Brigada de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRIF), con base en Daroca. Antes, el coronel del Ejército había participado en 12 campañas de extinción de fuegos forestales. El modelo de aeronave Bell 412EP que pilotaba en el momento del siniestro, no era, ni mucho menos, un compañero desconocido. Con este tipo de helicóptero había realizado una cuarta parte de los vuelos de su dilatada experiencia.
La familia de Nieva recibió ayer multitud de muestras de pésame y apoyo. El afecto y la solidaridad llegó de boca del ministro de Interior, el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, el Partido Popular en la Comunitat Valenciana y la Comisión Ejecutiva del PSOE, que también desearon la pronta recuperación de los heridos.
Uno de los helicópteros accidentados rescató el domingo al sargento de bomberos Joan Miquel Fortea, atrapado por las llamas en Cortes de Pallás. Fortea dijo que se le pusieron «los pelos de punta» al conocer la noticia de los accidentes.








