A Gema López, cocinera del colegio Fabián y Fuero de Villar del Arzobispo, el incedio le pilló en casa. La semana laboral había terminado, pero en cuanto se enteró que en su CEIP estaban siendo acogidos los desalojados de Andilla, se plantó allí y comenzó a cocinar para ellos y a hacer bocadillos para la UME. «Acudí a encender los fuegos y me quedé. Me gusta involucrarme en la ayuda de mi pueblo. La gente está cansada, con los ánimos por el suelo. Tenían un monte tan precioso... Están fatal y yo intento ayudar haciendo lo que sé, cocinando. Recibimos muchas donaciones de la gente y el Ayuntamiento costea la compra que hacemos», explica mientras prepara un cocido y unas croquetas.







