La pegada de carteles acabó en comisaría. Los vecinos de Velluters presentaron ayer ante la Policía una denuncia por las coacciones y los insultos que recibieron de prostitutas y proxenetas mientras colocaban los carteles anunciadores de la próxima concentración de protesta ante el Ayuntamiento.
El presidente de la asociación vecinal El Palleter, Ricardo Burguete, formalizó la denuncia a primera hora de ayer tras constatar la inseguridad y el desamparo que sufren los vecinos de este barrio, que han iniciado una campaña de protestas contra la prostitución y la degradación que sufren sus calles.
Según explicó Burguete, y como recoge la declaración ante los agentes, «alrededor de las 07.00 horas estábamos en la calle Editor Manuel Aguilar colocando los carteles y hemos empezado a escuchar gritos. Eran tres prostitutas que nos insultaban y lanzaban amenazas mientras arrancaban los carteles».
La tensión subió cuando «vimos a tres hombres cerca, que probablemente serán proxenetas, que también nos miraban y hacían gestos amenazantes», añadió Honori, vicepresidente de la asociación. Los vecinos optaron por avisar a la Policía Nacional, que se desplazó hasta ese punto e identificó a los presentes. Dado que los vecinos temen «que la situación se pueda recrudecer, pasando de los insultos y violencia verbal a llegar a traducirse en violencia física», optaron por desplazarse hasta comisaría.
Dos pancartas arrancadas
No es el primer incidente que han sufrido los vecinos de Velluters estos días, ya que el jueves una residente de la calle Editor Manuel Aguilar solicitó la presencia de la Policía para poder acceder a su portal, ya que había una concentración de prostitutas y dueños de locales que impedían el acceso.
Además, la asociación vecinal ha constatado que han sido arrancadas dos de las pancartas que colgaron esta semana en los puntos de mayor confluencia de la prostitución. En concreto, ha desaparecido las pancartas de las calles Editor Manuel Cabrerizo y de Pie de la Cruz.
Para la secretaria de El Palleter, María José Volta, «el ambiente está enrarecido y las agresiones verbales pueden ir más allá. Hemos pedido al Ayuntamiento que incremente la presencia policial durante el fin de semana y que la mantenga como el resto de días con el objetivo de dar seguridad a los vecinos. El Ayuntamiento tiene que actuar ya, no puede consentir que se pisotee el respeto de los vecinos y su derecho a los espacios».















