La responsable de la Casa Cuna Santa Isabel, sor Aurora Gallego, afirmó ayer en declaraciones a LAS PROVINCIAS encontrarse «tranquilísima» un día después de que 21 personas presentaran una demanda en el decanato de los juzgados para que un juez obligue a la institución a facilitar los datos de sus madres biológicas.
Sor Aurora adelantó que está a la espera de la decisión judicial -que acatará- y de lo que le comuniquen sus abogados. La religiosa, al ser preguntada respecto a la posición de los demandantes, explicó que ve «normal que quieran conocer sus orígenes» y que ella ya se ha reunido con ellos en privado en diferentes ocasiones. Unos encuentros que fueron reconocidos incluso por varias de las personas que en la mañana del pasado jueves acudieron a la Ciudad de la Justicia para reclamar su derecho a conocer a sus madres.
Sor Aurora aprovechó la llamada de LAS PROVINCIAS para agradecer las numerosas muestras de apoyo, a través de llamadas y correos electrónicos, que ha recibido la institución durante los últimos días, una vez se hizo pública la intención de demandar a la Casa Cuna.
Dos grupos diferentes
Tal y como precisó el abogado de los afectados, Enrique Vila, ninguno de estos demandantes se encuentra en las diligencias de investigación penal de la Fiscalía. Estas últimas pretenden aclarar si se produjeron robos de bebés en hospitales de toda la Comunitat - a las madres se les decía que había fallecido en el parto- y posteriormente se vendía a los pequeños a otros matrimonios. No obstante, en esas diligencias sí se analizan casos de la Casa Cuna. No se trata del mismo supuesto en el caso de la reciente demanda. El primer objetivo de los afectados es acceder a la información de sus madres biológicas. Estos casos son diferentes, al menos, en esta primera fase. No existen indicios de que se cometiera algún delito en las adopciones de menores que pasaron por la institución valenciana.
El propio Vila quiso resaltar la diferencia entre ambos grupos de afectados. Sor Aurora, en declaraciones a la cadena Cope, recordó el «Señor, perdónalos porque no saben lo que hacen» en referencia a las personas que aprovechan la demanda actual para tratar de vincularla con los niños robados.
La demanda se presentó en el decanato de los juzgados y ahora esta llegará a uno de los órganos de familia. La estrategia de Vila es la misma que ya se siguió en Barcelona, donde se encuentra la matriz de la Casa Cuna Santa Isabel. Allí, un juez dio un plazo de 20 días para que la institución facilitara los datos a los solicitantes.














