Alberto Fabra responde a las preguntas del director de LAS PROVINCIAS, Julián Quirós . / Irene Marsilla
La lealtad de la Comunitat Valenciana con las exigencias del Gobierno de Rajoy no es un cheque en blanco. Así lo expresó ayer el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, en el foro organizado por LAS PROVINCIAS y el BBVA. El jefe del Consell recordó que los valencianos llevan años por debajo de la media en financiación per cápita e insistió en que ha llegado la hora de que Madrid cumpla con lo que es justo: «Todos los ciudadanos cuestan lo mismo sean cántabros, madrileños, canarios o valencianos. Hemos sido leales al Gobierno y hemos acatado las medidas de ajuste. Pero debemos reivindicar lo que es justo, más financiación».
Esa justicia se mide en euros, en concreto, en unos 13.000 millones que ha dejado de recibir la Comunitat entre el anterior y el actual modelo. Fabra señaló que todos los territorios se esfuerzan en cumplir pero luego el reparto de la tarta no es el mismo: «Debemos cobrar igual que el resto para luego poder dar servicios a los ciudadanos. Queremos que se nos trate igual que a los demás y a partir de ahí, que nos dejen».
La financiación autonómica es la gran batalla en la que está enfrascada la Generalitat. La última modificación del sistema dejó a los valencianos en el mismo furgón de cola en el que viajaban desde años antes. Otros, como los catalanes, supieron sacar provecho y situarse en la media. «Hay que luchar», fue la máxima del dirigente valenciano para que llegue el dinero que históricamente ha reivindicado la Generalitat. Esa lucha, como dijo a Fabra, compete a todos.
El jefe del Consell, en los 34 minutos que duró su discurso, sacó pecho por el carácter emprendedor de los valencianos. La realidad fue reconocer que la situación es mala y que hay que trabajar para superar el bache: «Yo soy optimista». Ese positivismo, como él mismo lo definió, lo ha sembrado en estos once meses de gobierno.
Arrimar el hombro
El presidente de la Generalitat pidió colaboración. Insistió en que es vital que todos remen en la misma dirección con la exigencia de seleccionar cada una de las acciones: «Las dificultades nos han dado la necesidad de priorizar y no es fácil».
La financiación es un problema de todos. Los partidos políticos de la Comunitat están de acuerdo en la esencia pero alejados en la letra pequeña. Fabra, en el Foro LAS PROVINCIAS-BBVA, ante un auditorio de casi 300 personas de la sociedad valenciana, lamentó el ataque a la Comunitat, tanto desde fuera como desde dentro: «A nadie le puede salir gratis apuntar gratuitamente contra la Comunitat, porque no se lo merecen los valencianos que trabajan duro para mantener a sus familias y sus puestos de trabajo». Un mensaje con un destinatario claro, el trío de grupos que desde la oposición cocinan alianzas futuras y que ponen en duda cada una de las políticas adoptadas en el Palau.
Fabra reconoció estar harto de la imagen que se han empeñado en proyectar de los valencianos: «No podíamos ser la cruz de todas las monedas». Como ejemplo, dos casos: intervención económica y Bankia. El jefe del Consell lamentó que cada vez que se ha hablado de intervenir un territorio el valenciano estuviera en todas las quinielas, «aunque sabíamos que eso no se iba a producir, porque lo hemos hecho bien». Respecto a Bankia, Fabra dijo que cuando las cosas pintaban bien las flores fueron para Caja Madrid y en los malos tiempos se apuntó «incluso desde aquí (la Comunitat)» a Bancaja.
Administración liviana
Fabra defendió las medidas que su Ejecutivo ha aplicado en la administración: «Hemos tenido que optar por una refundación para tener un equipo más ágil, liviano, casi transparente. Como el aire, que haga respirar pero que no sea un inconveniente». Se comparó con las políticas de ajuste que han tenido que realizar muchas empresas valencianas para seguir adelante, «aunque lo que parece sencillo, en lo público es más complicado». Fabra enmarcó los recortes «desde la valentía» y recordó detalles de cara a la ciudadanía: menús de un máximo de 20 euros y reducción a la mitad de la flota de vehículos oficiales.
Y puso en valor las medidas tomadas en función de los resultados: «Somos la Comunitat con más pernoctaciones turísticas en lo que va de año, nuestras exportaciones han crecido un 2,7% y se han creado 3.222 sociedades mercantiles». Fabra, además, destacó que desde el Gobierno se han aplicado ideas nacidas en la Comunitat como la Ley de Custodia Compartida, las licencias exprés y la eliminación de duplicidades. Incluso apuntó que los datos de empleo volverán a ser positivos este mes.
Ese espíritu es el que reivindicó Fabra para superar la crisis. Habló del carácter emprendedor de la tierra, «algo que es innato» y señaló que en las dificultades «también hay oportunidades y retos». Para reivindicar ese estímulo combativo puso como ejemplo el deporte con una Selección Española que se juega mañana la Eurocopa; con el tenista Rafa Nadal, triunfador en Roland Garros, y con Fernando Alonso, reciente vencedor del Gran Premio de Europa en Valencia.
El presidente exigió la necesidad de defender la marca de la Comunitat, la imagen del territorio «con fuerza y empuje». Anunció que se acabó la época de los tutelajes, apuntó que ya se ha alcanzado la mayoría de edad y que es la hora de dejar a un lado la política de la ayuda o subvención por parte de la administración. Llega el momento en el que el incentivo debe ser lo que prime, recompensar a los que lo hacen bien.
Si el empeño por el progreso se mantiene en los empresarios, el jefe del Consell señaló que la administración «estará a la altura porque sabremos responder y tender la mano». Fabra insistió en que nadie «tiene que marcar el guión» a los valencianos y recordó que la Comunitat «nunca baja los brazos».
El foro lo abrió el director de BBVA para España y Portugal, Jaime Sáenz de Tejada, en uno de sus primeros actos en su nuevo cargo. Sáenz de Tejada señaló que la situación económica actual «dará enormes oportunidades si se hacen las cosas como las tenemos que hacer». El miembro del comité de dirección del BBVA destacó las medidas aplicadas por el Gobierno y apeló a las responsabilidades individuales como forma para superar los malos momentos.
El presidente del consejo de administración de LAS PROVINCIAS, Guillermo Zarranz, presentó al jefe del Consell y recordó que hace casi un año, «en pleno terremoto político», Fabra asumió la presidencia de la Generalitat en tiempos difíciles por la situación judicial y la crisis económica. El presidente del consejo reconoció que pese a los malos tiempos el proyecto es ilusionante y que Fabra ha conseguido imprimir su propio estilo.



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