Fotografías con iluminación tenebrosa, en paralelo a la verdad física y moral que retratan. Menores encarcelados en la República de Sierra Leona (África Oriental). Las crudas imágenes de 'Esperando justicia', tomadas entre febrero y octubre de 2010, no embellecen la realidad, la muestran tal cual, sin retórica plástica. Fernando Moleres (Bilbao, 1963, ganador de premios fotográficos como el Worl Press Photo, W. Eugene Smih Prixe y Erna and Victor Hasselblad Foundation Grant, entre otros), publicó hace veintidós años su primer reportaje sobre los ghettos en Sudáfrica.
«No se ve la violencia, pero se palpa la deshumanización a la que se han visto sometidos estos adolescentes», afirma Moleres. Adolescentes que pueden pasar meses en la prisión sin mediar sentencia alguna. Los menores desfavorecidos en diferentes lugares del mundo son el eje sobre el que gravita la obra del fotoperiodista vasco. En muchas de las impactantes fotografías, los jóvenes, que en alguna ocasión son solo unos niños, miran con tristeza y gran desesperanza a la cámara. Esos ojos lo dicen todo. No suplican, simplemente han descubierto que el infierno está en la tierra.
Otras imágenes muestran hacinamiento, abandono, insoportable pobreza. 'Esperando justicia' se puede ver en el IVAM hasta el 15 de julio. La exposición se enmarca en las actividades de PHOTON Festival, realizadas en varias salas de arte y galerías valencianas, con el patrocinio de Bancaja, Cañada Blanch, Estudio Paco Mora, Hotel Astoria y Ollero Abogados.







