ALICANTE. El Puerto de Alicante no puede permitirse dejar de cobrar algunos tributos que le son propios. Por ello, en la auditoria de las cuentas del Puerto de 2011, realizada por la Intervención General del Estado, éste órgano ha hecho algunas advertencias y le ha instado a que lleve a cabo dos cuestiones de tipo formal. Según señaló ayer el presidente de la Autoridad Portuaria (APA), José Joaquín Ripoll, una de ellas es que el Puerto cobre al Ayuntamiento de Alicante las tasas correspondientes por la cesión de uso de los terrenos en los que se ha ejecutado la primera fase de la urbanización del acceso sur.
En concreto, se trata de la zona de dominio público portuario entre la Estación de Benalúa y la Plaza de Galicia, con una superficie de 10.184 metros cuadrados. Sin embargo, Ripoll argumentó que en el convenio firmado con el Ayuntamiento, solo se autorizaban las obras de urbanización y que en ningún caso la ocupación del suelo suponía una cesión del dominio público portuario. Por ello, indicó que se ha desestimado cobrar las tasas y anunció que recurrirá la petición formulada por el Estado.
Asegura que con esta argumentación esperaba «convencer al Estado, y creo que lo van a aceptar, porque no es razonable que se cobre por esta obra», señaló Ripoll.
En referencia a los nuevos terrenos que se han de ceder al Ayuntamiento para que acometa la segunda fase del acceso sur y que afecta a la avenida de Elche, que «ya se verá en un futuro, cuando lleguemos a un acuerdo por las múltiples cesiones en las que también participará Adif». Añadió que «en el peor de los casos, las obras estarían siempre en terrenos de nuestra propiedad y serían nuestras», refirió Ripoll. Por otro lado, aseguró que otro de los aspectos al que hace mención la Intervención General del Estado está relacionado con el paseo elevado de la zona Volvo del Puerto de Alicante, pues según el informe, «no genera ingresos». Asegura que «está muy relacionado con todas las actividades de la Volvo, aunque no cobramos a nadie por pasear por ahí».
También se refirió a las quejas de los vecinos de Gran Vía Sur -Puerto sobre el posible incumplimiento de la legislación ambiental en los rellenos de tierra con los que se construyó el Parque del Mar, Ripoll ha recordado que él no era presidente de la APA cuando se acometieron esas obras. También se ha referido a las denuncias por la supuesta falta de control ambiental sobre los bifenilos policlorados (PCB) presentes en los aceites de los transformadores eléctricos del ámbito portuario. «No sé a quién se le ha ocurrido hacer ese tipo de denuncias» pero «las atenderemos, escucharemos y las rechazaremos».
Ayer se incorporaron al consejo de administración de la APA el subdelegado del Gobierno en Alicante, Alberto Martínez, y el representante del sector económico de la institución, Miguel Fuentes.





