Jada Pinkett Smith no podía lucir mejor a los 40. Lo sabemos porque la mujer de Will Smith se ha quitado toda la ropa para aportar su granito de arena a la lucha contra el tráfico de seres humanos. Desnuda, recuerda en un vídeo, dirigido por Salma Hayek, que en el mundo más de 20 millones de personas están esclavizadas y que, incluso en países desarrollados como EE UU, hay niñas forzadas a prostituirse. «La desnudez no se utiliza como reclamo. Es que la cosa va sobre nuestro cuerpo», contó a 'The Huffington Post'. Y eso que en un primer momento le horrorizó la idea de mostrarse al natural.
Además, la esposa del príncipe de Bel Air tiene la oportunidad de poner en práctica sus clases de castellano, ya que en el vídeo interpreta el tema 'Nada se compara'. La actriz y cantante da muestras de progresar adecuadamente con la lengua de Cervantes. «Saber hablar español es muy importante para mí; con él puedo llegar a muchas más personas», comentó recientemente a Efe.
Pero para ciertas cosas, las palabras sobran. Bien lo saben en Hollywood. Antes de Jada fueron otras 'celebrities' las que prestaron su piel a campañas de concienciación. A Penélope Cruz y a la ex de George Clooney, Elisabetta Canalis, las desvistió PETA (Personas por el trato ético de los animales) para denunciar el uso de pieles animales. Tampoco la chica de Cristiano Ronaldo, la modelo rusa Irina Shayk, se cortó a la hora de quitarse la ropa para Marc Jacobs. Ella protagonizó una colección de camisetas del diseñador con las que recaudaron fondos para la prevención del cáncer de piel.






