La tierra tembló ayer en la Ribera con una magnitud de 7 en la escala de Ritcher. Eso fue lo único falso. Todo lo que vino después se hizo como se tiene que hacer ante una situación real. El mayor simulacro de terremoto de la Comunitat reunió, entre ayer y el sábado, a 600 especialistas de seis países. Todos pusieron al límite sus fuerzas y conocimientos en una simulación organizada por la ONG Intervención Ayuda y Emergencia (IAE) en Algemesí, Cullera, Guaduassar y l'Alcúlia.
La prueba comenzó a las siete de la tarde del viernes y duró 24 horas. Coincidieron, entre otros, especialistas de de Alemania, Francia, Holanda, Italia y Portugal, bomberos de Valencia y personal del Hospital de la Ribera. Entre todos salvaron a 220 supuestas víctimas repartidas por varios puntos y atrapadas en escombros reales.
Al simulacro asistió el conseller de Gobernación, Serafín Castellano, quien valoró la iniciativa como una herramientas de prevención. «No se puede dejar nada a la improvisación y los simulacros son vitales para que, en la realidad, se pueda actuar con eficacia», resaltó
El presidente de IAE, Moisés Belloch, aseguró a Europa Press que ha sido «todo un reto» albergar un simulacro de esta envergadura. «Hemos conseguido mantener trabajando a todos los equipos durante 24 horas», destacó Belloch. El objetivo era «que cada equipo llegase a sus momentos límite en condiciones de mucho calor y saturación de trabajo».








