La traca estaba preparada, la mecha extendida y solo faltaba que alguien encendiera una llama cerca para prenderla. Y ayer lo hizo el PSOE. Los seis concejales del grupo socialista, la edil no electa Ana Mas y todos sus asesores, a excepción de uno adscrito al departamento de Comunicación, decidieron abandonar en bloque el equipo de gobierno municipal, decepcionados por la actitud del alcalde, Monserrate Guillén, que desde el jueves pasado no se ha puesto en contacto con ellos para tratar la delicada situación en la que se encontraba un equipo de gobierno que en estos momentos está dinamitado.
A mediodía empezó a correr el rumor de este abandono que se hizo efectivo dos horas después. A las doce, los integrantes del grupo socialista estaban citados en la sede del partido, a escasos cincuenta metros del Ayuntamiento, para una reunión, y poco a poco fueron llegando. A esas horas ya estaba tomada una decisión, la del edil de Bienestar Social, Emilio Zaplana, de cesar no solo al frente de este departamento, sino de dejar también su acta de concejal al siguiente en la lista, en este caso, el actual asesor de Festividades Víctor Ruiz.
Zaplana fue el primero en salir de la sede de la calle Hospital, pasada la una y media del mediodía, rumbo al Ayuntamiento. En sus manos su renuncia a seguir formando parte de la Corporación que entregó al alcalde. La intención, según explicó el propio Zaplana, es volver cuanto antes a su puesto de trabajo como funcionario municipal en el mismo área de Bienestar Social, de manera que su renuncia se hará efectiva en el Pleno ordinario del mes de junio, que se celebrará el jueves 28 de este mes. Será un día después cuando harán lo propio sus todavía compañeros de grupo, que no obstante solo dejaran de ostentar las competencias que han gestionado durante el último año y continuarán siendo ediles de la Corporación, ya que en el escrito registrado antes de las dos de la tarde en las dependencias municipales se manifestó la intención del resto de ediles socialistas y asesores de renunciar a sus competencias a partir del 29 de junio, sin explicar el por qué. Fue la portavoz, Antonia Moreno, quien manifestó a la salida de la sede socialista que esa fecha se ha decidido porque al Pleno ordinario del día 28 (último jueves del mes) tienen que llevarse asuntos que están sin cerrar y que forman parte de la gestión de estos concejales.
El PSOE emitió ayer tarde un comunicado en el que reiteró que su marcha se debe a «la falta de compromiso del alcalde con su socio mayoritario de gobierno» y en el que rechazan que esta decisión no tiene nada que ver «con las retribuciones económicas o con la permanencia «en el gobierno a toda costa». En la nota consideran necesaria la adopción de una serie de medidas para que exista la deseada gobernabilidad, pese a que horas antes habían presentado la renuncia a sus competencias, y consideran que esas exigencias ya se habían realizado en demasiadas ocasiones «siendo siempre ignoradas por parte del alcalde», lo que consideran un «desprecio inaceptable».







