El secretario de Estado de Seguridad, Ignacio Ulloa, anunció ayer en Valencia que la campaña de seguridad ciudadana diseñada para este verano se ha «readaptado» a la «nueva coyuntura» generada por el fin de la actividad anunciada por ETA.
Históricamente, la Comunitat Valenciana ha estado en el punto de mira de la banda terrorista y su amenaza para el turismo requería el máximo esfuerzo policial. Pero este año, por primera vez, el refuerzo de agentes en zonas turísticas se va a reorganizar tras el abandono de las armas de ETA.
Ulloa no explicó las medidas concretas de esta readaptación, que podría acarrear desde un desvío de agentes de Información para cubrir otras cuestiones de seguridad o un cambio de la estrategia en los controles que hasta hace poco requería la amenaza terrorista.
La Secretaría de Estado presentará la próxima semana el conjunto de actuaciones que se desarrollarán durante este verano, que abarcan desde la Operación Paso del Estrecho hasta el despliegue policial para combatir el terrorismo.
Fuentes policiales consultadas por LAS PROVINCIAS destacaron que, pese a que ha bajado la amenaza de ETA, «jamás se va a bajar la guardia en cuestiones relacionadas con terrorismo».







