Pablo Landecho (Valencia, 1971) fue nombrado ayer nuevo director general del Consorcio Valencia 2007. El ex jefe de gabinete de Francisco Camps es el elegido para el relanzamiento de la Marina Real. Entre él y los acuerdos que ayer se tomaron en la reunión del Consejo, la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, espera que haya un antes y un después de este estratégico lugar desde el punto de vista económico y social.
Sólo una semana después de que el Gobierno Central anunciara sus representantes en el Consorcio, ayer se reunió el grupo de personas que deben dar una viabilidad al que fuera el escenario de dos ediciones de la Copa América. Barberá dijo en la rueda de prensa posterior al encuentro que el de ayer para ella había sido uno de los días más satisfactorios en su trabajo.
Lo primero que hizo fue llevar a los nuevos integrantes del Consorcio a que conocieran el motivo de su cometido. Los venidos de Madrid fueron agasajados con una paella y con un paseo por la dársena. La Subsecretaria del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, Pilar Platero, (en representación del Vicepresidente Primero del Consejo, el Secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta) dijo que se había quedado «entusiasmada con la Marina y con los proyectos de los que hemos hablado».
Pero lo importante no era la impresión que se habían llevado los recién llegados sino ponerse a trabajar para rentabilizar la dársena. Para Barberá la presencia de representantes del Partido Socialista en el Consorcio siempre había supuesto una traba: «No queremos que nos paralicen más -llegó a decir la presidenta del Consorcio-.Ya ha habido bastante tristeza en la Marina».
La afinidad política de los nuevos miembros del Consorcio, el fichaje de Landecho y las modificaciones en los estatutos del Consorcio son las claves que esgrimió la política para hablar del relanzamiento de la dársena. La sintonía es evidente y la alcaldesa quiso valorar un hecho que le afectaba a ella directamente y que, por sus palabras, parecía que le había tenido atormentada durante los últimos siete años: «A la presidenta del Consorcio se le ha devuelto su voto de calidad que el anterior Gobierno mermó por motivos estrictamente políticos». Barberá tildó este hecho de «humillación» para el Ayuntamiento de Valencia y para ella misma, ya que «tuve que tragarme -reconoció- para alcanzar un bien mayor, que era conseguir la Copa América para Valencia, algo que tantos bienes y ventajas ha traído para esta ciudad y para España».
Pero hay otro aspecto funcional mucho más trascendente que el hecho del voto de calidad y es que se ha decidido que se va a crear una comisión delegada de cinco personas que tendrán que empezar «ya mismo a realizar concesiones, arrendamientos, cesiones de uso temporal. todo menos vender», dijo Barberá. «Se trata de no perder oportunidades de ir por delante dinamizando y aprovechando las posibilidades; ya hemos vivido bastante tristeza y paralización. Queremos que la Marina sea un espacio para el ocio, para el deporte, para las familias, para el turismo y para la convivencia, y desde ya mismo, sin que pase de largo el tiempo mágico que es el verano», sostuvo la alcaldesa antes de presentar a Landecho que es el tercer eje de la nueva Marina.
El abogado llega con plenos poderes. Él será el encargado de llevar adelante el proyecto de la Marina y se le ha encomendado que haga dos planes: uno para su actuación inmediata y otro a largo plazo con un plan estratégico. La alcaldesa le conminó a que hoy mismo se ponga a trabajar y que se pueda ver su trabajo este mismo verano.
Durante su discurso la alcaldesa dejó muy claro que el funcionamiento hasta ayer de la Marina no era el adecuado. Junto a ella estaba sentado el que hasta ayer era el máximo responsable de la dársena, Jorge Gisbert, quien después de la rueda de prensa dijo en tono jocoso «lo hemos hecho muy mal», para luego expresar que desde sus oficinas «hemos hecho lo que hemos podido y nos hemos defendido», para inmediatamente ponerse al servicio del nuevo director general.
Será Landecho quien tome todas las decisiones entre ellas la continuidad de Gisbert. El flamante director agradeció la confianza que han depositado en él y dijo sentirse «convencido de que la dársena tiene todas las posibilidades del mundo». El ex asesor de Camps dijo que su trabajo comienza con «un nuevo plan de amortización, un plan estratégico y un plan de liquidez», dijo para desarrollar todo el potencial de la marina tanto comercial como de ocio.














