La actividad del astillero de Unión Naval en Valencia quedará reducida a una labor residual de reparación de contenedores. Cuando acabe el año perderá su razón de ser, la construcción de buques. Ni siquiera se contempla la posibilidad de mantener la reparación de barcos, según reconoció el naviero Vicente Boluda a los representantes de los trabajadores que ayer se reunieron con él. Y ello pese a que puede estar próxima la resolución del conflicto con las autoridades europeas sobre el sistema de financiación (tax lease) para la construcción naval en España.
El empresario, que preside la asociación AVE, nunca se refirió a un cierre, habló siempre de suspensión de la construcción naval, aunque en la práctica se trata de la liquidación de una empresa puesto que se mantiene el ERE de extinción y el acuerdo de prejubilaciones sobre los 81 trabajadores del astillero.
La actividad de reparación de contenedores, que ya existía, la desarrolla otra sociedad del grupo, Unión Naval Containers SL, en la que alrededor de ocho personas trabajan en el mantenimiento y reparación de contenedores para transporte marítimo de mercancías, explicaron fuentes sindicales.
Futuro de la concesión
Los seis delegados sindicales que se entrevistaron con Boluda durante no más de 45 minutos no pudieron ver el documento que prorroga de 2022 a 2027 la concesión de ocupación de suelo de dominio público en el puerto de Valencia. Previamente la concesión iba aparejada a la construcción y reparación de barcos, pero desconocen si se introdujo alguna modificación posteriormente, por lo que mantienen su interés por entrevistarse con el presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia, Rafael Aznar, para aclarar este punto. De momento, según las citadas fuentes, no han recibido contestación alguna sobre su petición de entrevista.
Los trabajadores del astillero, que en todo momento destacaron la «cordialidad» del encuentro, arrancaron una promesa al veterano naviero. Boluda se comprometió a recolocar a los empleados que fueran despedidos si en un futuro -habló de tres o cuatro años- se aprobaba un nuevo sistema de bonificaciones fiscales para la construcción naval en España y llegaban nuevos pedidos a la factoría. Ante la insistencia de los delegados sindicales, el naviero se mostró dispuesto a dejarlo plasmado por escrito. Para el comité, incluir esa cláusula en el posible acuerdo final sería importante, pero tendría que vincular, explican, tanto a la plantilla fija como a de las contratas (se estima que alrededor de 300 personas trabajan en la industria auxiliar).
También consiguieron la implicación del propietario de Boluda Corporación Marítima de intentar mejorar, en la medida de lo posible, las indemnizaciones que recibirán los trabajadores, que dejarán atrás una empresa que en el último ejercicio ha acumulado 14 millones de euros en deudas.
Los sindicatos presentes en el comité, CC OO y UGT, mostraron en todo momento su disposición a llegar a un acuerdo, un entendimiento que el director general de Trabajo, Joaquín Vañó, también recomendó a los miembros del comité en la reunión que mantuvieron el miércoles. Por el momento, y hasta que la empresa no les facilite, tal y como acordaron, la documentación económica solicitada, los trabajadores mantienen la huelga convocada a partir del 20 de junio.



