Los recortes también han llegado a las ferias taurinas y Valencia no será una excepción. Una sucesión de negativas de las figuras, José Tomás, Ponce, Juli y Talavante, para anunciarse en la Feria de Julio -al parecer temerosos de no poder justificar su fama y honorarios en los tendidos- y la situación de crisis general que vive el país, ha provocado una reducción de los festejos del abono valenciano que constará de tres corridas de toros, una de rejones y una novillada con picadores además de la desencajonada y un festejo de promoción. El nuevo planteamiento está pendiente del visto bueno de la Diputación, que lo valorará dentro de un carácter de excepcionalidad provocado por la situación económica que se vive.
En lo que respecta a la nueva extensión de la feria, el empresario Simón Casas -que ha valorado la comprensión de los responsables de Diputación- ha manifestado que «en el contexto de crisis que atravesamos se impone reducir la cantidad de espectáculos para invertir en la calidad de los carteles. Con el descenso del poder adquisitivo del aficionado nos planteamos si merecía la pena montar una cuarta corrida para aprovechar el abono o si era mejor reducir el coste del mismo. Hicimos llegar esa reflexión a la Diputación y parece ser que se va a inclinar por la reducción».
La medida sigue la tónica general de otras ferias, a pesar de lo cual alguna de las ya celebradas, caso de Córdoba, supuso la dimisión y entrega de llaves de la empresa Chopera ante la falta de asistencia y los cánones de arrendamiento pactados en otra coyuntura. Para encontrar una Feria de Julio con sólo tres corridas de toros habría que remontarse al año 1955, aunque en aquella ocasión no hubo ni novilladas ni rejones.
En cuanto a la ausencia de varias de las primeras figuras el argumento más extendido, se podría calificar de oficial, señala al temor de estos a una falta de público que pusiese en solfa su prestigio aunque no se descarta una posible relación con la política del G10 que mantendría un frente abierto con los empresarios de ANOET.
El empresario de Valencia no valora estos detalles aunque sí se muestra especialmente dolido con Alejandro Talavante, con el que llegó a un principio de acuerdo para torear mano a mano con Castella e incluso compró la corrida de Núñez del Cuvillo que le exigía. «Al cabo de unos días dijo que no toreaba. Luego le ofrecimos que entrase en una terna de máxima categoría y también acabó diciendo que no. Las figuras del toreo, cuando acuerdan el dinero, la ganadería y la categoría, deben asumir su responsabilidad en una plaza tan importante como Valencia» acabó.
Más adelante dijo entender la ausencia de José Tomás porque prácticamente no torea y en cuanto a El Juli aseguró: «ya dejó entrever en el mes de marzo que al no estar en las Fallas no vendría a julio» mientras que de Ponce dijo: «no sé por qué motivo no ha querido venir pero es libre de plantear sus temporadas como quiera».
Sobre el conjunto de la feria que ha programado, Simón Casas resaltó que están anunciadas tres máximas figuras del toreo como Manzanares, Morante de la Puebla y Sebastián Castella, con unas ganaderías de primer orden e insistió en que «Si las demás figuras no están es porque no han querido estar». Respecto a los toreros valencianos aseguró que estarán en octubre con una corrida de garantías como La Quinta.







