La Asociación de Vecinos de Río Park y el Ayuntamiento de Mutxamel mantuvieron ayer un encuentro para abordar posibles soluciones a los problemas de ruido generados por la actividad del aeródromo. A pesar de no concretar ninguna medida, el colectivo dejará de concentrarse a las puertas del Ayuntamiento en las sesiones plenarias, ya que el Consistorio y la empresa que gestiona la instalación reconocen que «la actual barrera vegetal es insuficiente» para reducir los niveles acústicos, indicaron, y estudiarán alternativas.






