«Como muchas otras personas en este momento yo también tengo que ayudar económicamente a mi familia». Son palabras de Sol Romeu, una valenciana que destina parte de su pensión a sus dos hijos para que puedan hacer frente a la crisis económica. «Sobre todo le doy dinero a mi hijo, que es pensionista por enfermedad y con la paga no le llega para pagar todos los gastos», admite.
Esta pensionista, que además dirige el centro de mayores del barrio de la Amistad, afirma que ha tenido que recortar los gastos en los últimos meses y que antes vivía de forma mucho más holgada. «Este invierno no me he comprado ni una sola prenda de vestir. Y tampoco compraré ninguna este verano. Pasaré con ropa de otros años. Ese dinero prefiero guardarlo para otras cosas».
Sol afirma que empezó la crisis controla más cualquier desembolso. «Ahora ando más porque cada vez cojo menos taxis», añade.
La responsable del centro de mayores de Amistad asegura que los abuelos «también se encargan de dar de comer y merendar a los nietos y muchos alimentan a toda la familia y eso también es otra forma de mantenerlos».







