«Es tan sencillo como compatibilizar la conservación del territorio, del medio ambiente, de la costa, con equipamientos e instalaciones que puedan ser un factor de atracción y servicio para la gente que visita nuestras playas». Así explicó el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, el trabajo que se viene llevando a cabo desde Agricultura y Medio Ambiente para la modificación de la Ley de Costas.
Soria hizo estas manifestaciones ayer durante su visita a Elche, donde participó en una comida con empresarios ilicitanos, firmó el convenio para la apertura en Elche de la Escuela de Organización Internacional (EOI) del Mediterráneo, y visitó la fábrica de María Jaén, en Elche Parque Empresarial. Dejó claro que «no se trata de hacer barrabasadas» como «montar un hotel en la orilla de la playa», sino sobre todo de «aportar valor a una de las actividades económicas más importantes como es el turismo».
Al mismo tiempo las modificaciones normativas darían solución «a todas todas aquellas personas que llevan viviendo toda su vida en una casa que se encuentra en la costa», y a las que ahora «de la noche a la mañana no siguen disponiendo de esa propiedad».
Su departamento tiene en marcha un Plan Nacional Integral de Turismo, a modo de hoja de ruta para consolidar el sector en los próximos años, apostando no solo por los mercados tradicionales sino por los emergentes como Rusia. Por eso, en unión del Ministerio de Asuntos Exteriores se trabaja para paliar las deficiencias «que en algunos casos», existen a la hora de emitir losd visados. «Si no tenemos una política ágil, ese caudal turístico se irá a otro país», dijo Soria.
Fuerte base industrial
Destacó que Elche es ejemplo «de lo que somos capaces de hacer y de cómo podemos sortear mejor los efectos de la crisis», con un sector industrial «potente y con una sólida base», que resiste mejor «las embestidas de la crisis económica».
Y el presidente de la Generalitat Valenciana, Alberto Fabra, que también asistió a la comida, recalcó que el tejido empresarial ilicitano es un ejemplo de «coraje, ambición y empuje» y buscó su complicidad para «relanzar la economía de la provincia de Alicante y de toda la Comunitat Valenciana».







