Cómo hacer eficiente el mantenimiento de los hospitales en tiempos de crisis fue la cuestión que ayer debatieron un centenar de ingenieros y técnicos procedentes de la sanidad pública y privada, así como de empresas, en unas jornadas que acogió el Hospital General. El panorama de recortes en el sector público se ha traducido en planes de ahorro para reducir los gastos corrientes en estos edificios sanitarios, sobre todo de agua y electricidad.
El General de Elche es uno de los que ya ha tomado medidas sobre todo para aligerar el consumo de luz y agua. En estas instalaciones, como en los hospitales más próximos, un equipo de ingenieros, que desarrolla su labor como personal estatutario, se encarga de controlar este servicio, que está en manos de una empresa privada.
Según el ingeniero jefe de Servicio de Obras y Mantenimiento de las instalaciones ilicitanas, Eleuterio Gómez, el reto para el presente año es ahorrar un 5%, una cantidad relevante teniendo en cuenta que el centro ilicitano consume cerca de un millón de kilovatios hora al mes.
La instalación de luces inteligentes y sistemas de calefacción con temporizadores son algunas de las iniciativas que se están llevando a cabo. Sobre el consumo de agua, el control es más complejo, según los especialistas, ya que también se utilizan temporizadores en los grifos de ciertos espacios comunes, pero los técnicos no pueden restringir el uso del agua en las plantas de ingreso, solo actuar en los procesos industriales.
Precisamente bajo su responsabilidad está también la supervisión y limpieza de los conductos de aire y ventilación, para la proliferación de bacterias como la legionela. Este asunto también se puso encima de la mesa durante las jornadas, en las que los expertos recordaron que el control de esta plaga está sujeto a una normativa nacional. Gómez precisó que este tipo de vigilancia no supone ningún problema para el centro ilicitano, que no ha registrado ningún caso de este tipo.
Lo que sí preocupa a este colectivo es su futuro profesional. Aseguran que las propuestas de la conselleria de Sanidad de privatizar los servicios de mantenimiento de los hospitales para que sea una única empresa la que los gestione ha generado «mucha incertidumbre» entre los trabajadores vinculados a esta actividad, tanto entre los ingenieros, que son personal de la conselleria, como entre los técnicos que pertenecen a distintas firmas y desconocen si será su empresa la adjudicataria.
El encuentro se dividió en cuatro ponencias. La primera de ellas fue impartida por María Mañez, ingeniera de Infraestructuras del departamento de salud del Hospital Doctor Peset, quien habló del 'Modelo predictivo consumo energético' de su centro.
La segunda intervención estuvo a cargo Paulino Pastor, de Ambisalud, quien disertó sobre la normativa de validación y cualificación de salas de ambiente en hospitales. Mientras que la tercera charla versó sobre los sistemas de control como herramienta en la gestión energética, por José Manuel Sáiz, de Reingesa. Por último, se llevó a cabo una conferencia esta vez sobre la historia de la ingeniería hospitalaria, a cargo de Francisco Gomicia, del servicio de Mantenimiento del Hospital General Universitario de Alicante y presidente de la asociación organizadora de las jornadas.
El acto de clausura contó con la presencia del director departamento de salud del Hospital General de Elche, Joaquín López, quien resaltó que los servicios de mantenimiento de los centros hospitalarios son básicos para el buen funcionamiento de la sanidad. Agregó que «tienen la misma importancia que aquellos que trabajan directamente con el paciente a nivel asistencial» y reiteró la profesionalidad de quienes solucionan los problemas de las instalaciones.






