El exfutbolista del Valencia Carlos Marchena ha sido condenado por un juez a pagar 1.800 euros por agredir en octubre del año pasado a un dentista en el Paseo de la Alameda de Valencia. El sevillano deberá abonar la multa durante cuatro meses, a razón de quince euros diarios, y se hará cargo también de las costas procesales causadas en el procedimiento.
Según la sentencia judicial del pasado día tres de junio en el juzgado de Instrucción número 19 de Valencia, Marchena se introdujo en el vehículo del agredido, que estaba aparcado, y le golpeó «con los puños en la cara y hombro izquierdo, produciéndole una contusión facial sobre la zona nasal y región cigomática derecha», como registran los hechos probados por el juez Luis Carlos Presencia.
Además, el futbolista le provocó al dentista una fractura con hundimiento de los huesos propios nasales, así como una luxación del hombro izquierdo autorreducida. Tal y como señala la sentencia, estos golpes provocados por la paliza que le propinó el mediocentro, requirieron una primera intervención facultativa con posterior asistencia sanitaria, lo que le mantuvo 28 días de baja laboral y 79 más recuperándose de las heridas producidas.
También necesitó tratamiento quirúrgico, farmacológico y ortopédico, así como reposo y rehabilitación. Al agredido se le han quedado secuelas, como una artrosis postraumática y dolor en el hombro, una ligera desviación nasal con curvatura de punta hacia la derecha.
Según el juez, los hechos son constitutivos de un delito de lesiones según el artículo 147.1º y 2º del Código Penal, del que el futbolista es criminalmente responsable en concepto de autor de los hechos, con el atenuante de la reparación del daño causado.
Marchena tiene todavía un año más de contrato con el Villarreal, pero desde el club amarillo, tras el descenso de Segunda, le hicieron saber que no podían hacerse cargo de su elevada ficha y ambas partes están buscando una salida para resolver el problema.




