Los familiares y amigos del pequeño Johan David y su madre Lohammy podrán despedir al pequeño en Valencia antes de que su cuerpo sea repatriado a Bolivia. Así lo confirmó ayer Manuel Fernández Puertas, gerente de Serveis Funeraris del Mediterrani, la empresa que ha asumido el traslado del cuerpo sin coste para la madre.
El menor de tres años fue arrojado a un contenedor por sus cuidadoras tras una muerte violenta. Su misa funeral, que se celebrará en el tanatorio de Catarroja, todavía no tiene una fecha concreta pues todavía se desconoce cuando podrán disponer del cadáver, todavía objeto de investigación. Precisamente ayer Fernández y Lohammy Castro acudieron al juzgado de instrucción 15, encargado del caso, para solicitar la autorización de traslado una vez concluyan las diligencias judiciales.
La madre de Johan David asegura que todavía no ha recibido información sobre las causas de la muerte del pequeño. «Todo está aún bajo secreto», explicó. «Pese a todo, estoy muy agradecida a la Policía por haber buscado tantos días en la basura y haber encontrado a Johan aunque esté muerto», expuso la boliviana en declaraciones a LAS PROVINCIAS.
Lohammy muestra apenada la foto de su hijo en su teléfono móvil. Su intención es viajar a Bolivia con sus hermanos para el entierro de Johan David. ¿Y después? El futuro para ella es ahora una absoluta incógnita. «No sé qué voy a hacer ahora con mi vida. El trabajo en París era temporal y Valencia me traerá siempre recuerdos muy dolorosos», reflexiona.







