Los farmacéuticos alicantinos en la manifestación de ayer. / Carlos Rodríguez
Los colegios de farmacéuticos de la Comunitat presionan por los impagos que arrastran, pero no pueden propiciar una fractura irreversible con la Administración. Así que unas cien farmacias van a hacer la guerra por su cuenta y se han asociado para endurecer las protestas contra el Consell y buscar «vías alternativas» a las oficiales, las que se están produciendo desde que comenzaron los retrasos.
Su primera declaración de intenciones ha sido aclarar que no están «en contra» de los colegios, de quienes aplauden su «buena labor», pero que esta asociación disfruta de una independencia que les va a permitir «explorar» otras vías, como advirtió Mario Molina, expresidente del Colegio de Farmacéuticos de Castellón, vetadas a la institución que les representa.
La coyuntura del sector les ha empujado a movilizarse. Molina considera que en los últimos 15 años los diferentes gobiernos han ido recortando del gasto farmacéutico y en los últimos tres se han ahorrado un 20 por ciento. «Un punto de inflexión que nos ha llevado a una situación insostenible». Una situación que les ha forzado a prescindir de empleados, reducir el stock un 40 por ciento, endeudarse en su totalidad y algunas, una de cada diez, según Molina, entrar en concurso de acreedores.
La mayoría de las farmacias volvió a secundar ayer, por segundo día consecutivo, el cierre patronal. El 97,7 de las 2.200 oficinas que hay en la Comunitat Valenciana decidió volver a cerrar, sólo unas décimas por debajo de la víspera. Sus representantes, los colegios de farmacéuticos y las asociaciones empresariales volvieron a tenderle la mano al conseller de Sanidad, Luis Rosado, para pactar una solución. En Alicante, cerca de 2.000 farmacéuticos se manifestaron como medida de protesta.
Pero la Generalitat, por severos problemas de liquidez, no está en condiciones de poder comprometerse a ofrecer un calendario de pagos. El retraso arrastrado, después de que esta semana se abonaran los 120 millones de euros correspondientes a enero, engloba ya cuatro meses, unos 480 millones de euros adeudados.
Un esfuerzo «titánico»
El portavoz del Consell, José Císcar, pidió comprensión a los boticarios pues considera que la Generalitat está realizando un esfuerzo «titánico» para intentar pagarles. Císcar, como el día anterior Luis Rosado, explicó que no puede concretar un calendario de pagos y se limitó a añadir que saldarán su deduda «en el espacio más breve posible». El vicepresidente del Consell recordó que en 2012 han destinado a los farmacéuticos cerca de 660 millones de euros -los 120 correspondientes a enero y los últimos pagos de 2011-, una cantidad que, comparó, equivale al presupuesto de «dos conselleries». Teresa Guardiola, presidenta de los boticarios, replicó que esfuerzo es el que están realizando ellos por culpa de los impagos.







