Los aficionados del Castellón no están dispuestos a quedarse de brazos cruzados y tampoco quieren que las principales instituciones, tanto de la provincia como de la Comunitat, lo hagan. Por ello, ayer se reunieron en Castalia para tomar medidas drásticas con las que hacerse escuchar a lo largo de los próximos días.
En el estadio albinegro había representantes de las peñas, de Sentimiento Albinegro, de las nuevas plataformas e incluso trabajadores y futbolistas, que consensuaron las protestas que tienen previsto llevar a cabo. Lo primero que tienen la intención de hacer es exigir una reunión con los mandatarios, es decir, con Alberto Fabra, presidente de la Generalitat, Alfonso Bataller, alcalde de la capital de la Plana y Javier Moliner, presidente de la Diputación de Castellón.
Obviamente, este es el primer paso de los muchos que se darán. El siguente tendrá lugar mañana. Los accionistas y peñistas albinegros saben que deben hacerse notar, por lo que han decidido hacerlo donde más se les oiga, en mitad de la Plaza Mayor de la ciudad.
De este modo, en el céntrico lugar situarán una mesa en la que recogerán firmas de los viandantes con el fin de que todo el mundo se dé cuenta de que no quieren que el Castellón desaparezca ni que se refunde.
Esta protesta empezará a las ocho de la mañana y concluirá doce horas después, a las 20.00. El ritual previsto para mañana será todavía mayor y esperan que tenga mucha más repercusión al día siguiente. El jueves, de nuevo en la Plaza Mayor. colocarán la misma mesa y seguirán informando de la situación del club y recogiendo firmas. En esta ocasión no piensan descansar. Es decir, que estarán allí plantados durante toda la noche y todo el viernes hasta las ocho de la tarde. Entonces, habrá una concentración masiva para seguir protestando contra los que han llevado al Castellón a la actual situación.
Como es lógico desconocen cuál será el resultado de su reivindicación, pero incluso siendo muy positivo tienen la intención de continuarla. El próximo lunes, la reunión que hubo ayer se repetirá, pero esta vez no será en Castalia, sino de nuevo en el centro de la capital de la Plana. En la misma decidirán algo que tienen en mente realizar desde hace tiempo y que ya hicieron con Francisco Miralles, acudir a los hogares de los actuales dueños del Castellón. No cabe duda de que con el empresario de Figueroles dio resultado ya que de inmediato se marchó de la entidad y ahora no quiere saber nada del asunto.
Si la propuesta sigue adelante el día 16 junio el albinegrismo viajará hasta Valencia, a la casa de Antonio Blasco, para exigirle que venda su parte o que se la ceda a la sociedad castellonense, como dijo hace días Begoña Carrasco. Al día siguiente la operación se repetirá, pero en esta ocasión en Madrid, donde tiene su lugar de residencia José Manuel García Osuna.




