Agentes del Cuerpo Nacional de Policía han detenido al responsable de una óptica ubicada en el barrio de Benalúa después de que una chica le denunciara por un delito de abusos sexuales, según fuentes próximas a la investigación.
Los hechos ocurrieron sobre las seis y media de la tarde del pasado jueves, cuando la denunciante acudió al establecimiento para que le graduaran la vista.
Según su versión, el optometrista, como se conoce al profesional especializado en esas mediciones, la acompañó al interior del comercio y le instó a que se relajara para poder «ver el fondo de un ojo».
El sospechoso insistió en la necesidad de que la mujer, que tiene unos 26 años, perdiese toda tensión y se abandonase a ciertas técnicas de relajación.
Llegó incluso a convencerla de que se sometiera a una suerte de hipnosis que consistía en que se sacara un pecho e hiciera como si amamantara a un bebé, siempre de acuerdo con la denuncia tramitada por la Policía.
La chica accedió a sus pretensiones y, siguiendo sus indicaciones, cerró los ojos. Supuestamente, el responsable de la óptica aprovechó ese momento para meterle la mano por debajo de la camiseta y manosearla.
Al abrir los ojos, la denunciante comprobó horrorizada que el hombre se estaba también tocando sus propios genitales, por lo que abandonó de inmediato el establecimiento y se fue a comisaría a denunciarle.
La Policía Nacional detuvo al presunto delincuente, que niega los abusos, y lo puso ayer a disposición del juez de guardia de Alicante, que decidió dejarlo en libertad de forma provisional.







