La unidad especial de control del servicio de Intervención del Consell extenderá la fiscalización también a los conciertos educativos con centros de enseñanza privados, según anunció ayer en Les Corts José Manuel Vela, conseller de Hacienda.
Vela compareció durante cuatro horas en la comisión de Economía, Presupuestos y Hacienda para dar cuenta sobre esta unidad de intervención, el penúltimo plan de reequilibrio presupuestario superado por el actual en vigor, el informe de la Sindicatura de Cuentas sobre el presupuesto autonómico de 2010 y para responder si iba a llevar a Les Corts el actual plan de reequilibrio.
El conseller incidió en que la unidad de control fiscaliza seis áreas específicas en las que se producen gastos «que alcanzan cifras muy considerables», como el destinado al pago de medicamentos, el turno de oficio, los gastos en centros docentes no universitarios, en las encomiendas a la empresa pública Vaersa por parte de Infraestructuras y Agricultura, el gasto de personal de La Fe y los que generan las sustituciones en los colegios. De ahí que «dado el volumen» que se abona a los centros de enseñanza concertados se incluya su fiscalización en futuros informes.
El conseller anunció que el informe sobre gasto farmacéutico fue remitido el lunes a los colegios del ramo y en 15 días o antes estará terminado. El de La Fe debe de estar listo el 15 de junio y el del gasto del profesorado, el 6 de julio. Un día antes prevé Vela que tendrá el de Vaersa y sobre el de la asistencia jurídica gratuita reconoció que no se ha iniciado el trabajo.
Rafael Rubio, del PSPV, incidió en que si ahora se realizan esos controles «debemos entender que antes no se hacían» y definió la puesta en marcha de la unidad especial de control como «un lavado de cara». El conseller le contestó que era una «cuestión de alcance» fiscalizar áreas a las que antes no se llegaba con la profundidad con la que se alcanza ahora.
Ignacio Blanco se preguntó por qué no se fiscaliza el gasto en RTVV, en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, el aeropuerto de Castellón o la Epsar (la empresa pública de las depuradoras), mientras que Mireia Mollá, de Compromís, le recordó que en anteriores legislaturas Vela fue «una persona clave» en esa misma conselleria.
«Sí, yo estaba antes, pero no es lo mismo estar en un barco echando carbón a la caldera que ir llevando el timón. No es lo mismo. Se tiene perspectiva estando al timón y se toman decisiones», contestó el conseller que recordó que en anteriores legislaturas, bajo el mandato de Gerardo Camps o Vicente Rambla como responsables de Hacienda, «si había tormenta los que se mojaban eran ellos. Yo estaba a cubierto». El conseller no se desligó de aquella época -dijo que fue un honor haber trabajado con ellos- pero marcó distancias.
Vela incidió en que «se me llena la boca al pedir al señor Rajoy un cambio en el sistema de financiación para la Comunitat» y repitió la necesidad de que el Gobierno arbitre un mecanismo, «llámase hispanobonos o como sea» que garantice que las autonomías puedan renovar su deuda para sobrevivir.
El conseller dijo que si no hay hispanobonos no se podrá cumplirse el plan de pagos a los ayuntamientos, igual que algunos proveedores, porque son «la solución» a la falta de liquidez.
Vela, a pregunta del síndico de Compromís, Morera, dijo que cambiar los presupuestos para 2012 por el plan de reequilibrio en vigor «sería una temeridad» porque, en esencia, el plan no modifica las cuentas previstas para este año y que una cosa es el presupuesto aprobado y otra su ejecución.






